El fiscal de la Cámara en lo Criminal de la Primera Circunscripción Judicial, Gabriel Giordano, solicitó ayer una pena de prisión perpetua para Carlos Tortello (23) y Karla Orellano (25), padres de la niña Abigail, que falleció en agosto de 2014 a los 7 meses víctima de maltrato intrafamiliar en la localidad santacruceña de Río Gallegos.
Por su parte las defensas oficiales de ambos demandaron la absolución de ambos por falta de pruebas.
El fiscal planteó que tanto Tortello como Orellano le provocaron a la pequeña 14 traumas óseos a la niña, y que no hubo responsabilidad de terceros. Además, se precisó que la víctima sufrió lesiones por lo menos durante 6 meses y por ello, se aconsejó a los jueces releer los testimonios de cada uno de los profesionales, en especial de los forenses que expusieron sobre las lesiones de larga data.
Finalmente, Giordano lamentó - según publica La Opinión Austral - que las autoridades judiciales no hayan sacado a la menor de la casa donde era víctima de malos tratos y que el monitoreo de las operadoras familiares no haya sido "efectivo".
Tras los alegatos, la única que emitió las últimas palabras antes que los jueces deliberen la sentencia, fue Orellano. "Yo estaba sometida, y no sabía dónde buscar ayuda. Desconocía todo lo que le pasaba a mi hija. Tengo impotencia y bronca, por muchas cosas. Nada más", afirmó la imputada.
El tribunal integrado por el juez Joaquín Cabral, y sus pares Rosa Núñez y María Alejandra Vila darán a conocer la sentencia el 2 de noviembre a las 8:30 horas.