Se cumple aniversario del natalicio de Eva Perón

La "abanderada de los humildes" nacía hace 101 años en Los Toldos, provincia de Buenos Aires. Murió a los 33 años, pero su recuerdo sigue vigente.

Nació un día como hoy en la estancia “La Unión”, ubicada en Los Toldos, provincia de Buenos Aires, en una localidad lindante con las tierras del cacique Coliqueo.

La “comadrona” india que asistió a su madre en el parto pareció transmitirle con la palmada con la que la llamó a la vida “la tremenda intuición, la natural sabiduría que la guió en su breve e intenso recorrido desde el pueblito perdido en la llanura bonaerense hasta el poder”, sostiene la exdiputada nacional Elsa Lofrano.

A través de un comunicado de homenaje, Lofrano recuerda que “nuestra Evita fue acallada, silenciada, secuestrada, escondida, enterrada, exiliada, usurpada, mansillada, denigrada y sin embargo me encuentro con ella todos los días. Su obra, bajo otros nombres, está en todo el país”.

“A Evita la creían peligrosa porque nunca se dejó engañar. Porque desde sus 11 años supo que hay pobres, porque los ricos son demasiado ricos. Hoy más vigente que nunca. Por la educación impuso los hogares-escuela de la Fundación y en el término de siete años de actuación, se construyeron un total de veinte hogares que albergaron en esos tiempos a 16 mil niños. Ella pretendía que por su condición de ser humildes tenían que tener la misma posibilidad de los pudientes. La Educación fue para ella una inversión”.

Acotaba: “porque yo pretendo al menos que ningún hijo de oligarca, aun cuando vaya al mejor colegio y pague lo que pague, sea mejor atendido ni con más cariños que los hijos de los obreros en los hogares-escuela de la Fundación porque no toda se compra con dinero”.

Además creó la Escuela de Enfermeras y los policlínicos creados para tal fin fueron ejecutados con amplias salas ventiladas, iluminadas; el trabajo de las enfermeras no fue solo para los policlínicos, sino que participaron de intensas jornadas de capacitación; “nos quería alegres, capaces, instruidas”.

Con la denominación “Las nieves del tiempo” pone en funcionamiento las cajas de jubilaciones, creando además para quienes ya sus sienes delataban la edad avanzada, la entrega de pensiones a la vejez. “Honrar y respetar a los ancianos que han dado todo en la vida”, decía.

“¿Qué decir hoy ante la realidad de nuestro país? La educación, la salud, la tercera edad con la medicación acotada; mucho para recordar causando tristeza pero dándome la fuerza necesaria y más para continuar en este camino hermoso construido con tanto Amor por nuestra querida Evita que traspasó las fronteras del mundo y hoy es de todos. Es un deber tratar de cumplir con su anhelo que manifestara desde su corazón, escrito por ella: ¡No aspiro a ningún honor que no sea la felicidad de mis grasitas; es mi vocación y mi destino; esa es mi misión. Como una mujer cualquiera de mi pueblo, quiero cumplirla bien hasta el fin. Tal vez un día cuando yo me vaya definitivamente, alguien dirá de mí lo que muchos hijos suelen decir en el pueblo de sus madres cuando se van, también definitivamente: ¡Ahora recién nos damos cuenta que nos amaba tanto!”.

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