El vecino, identificado como José Luis Petersen de alrededor de 57 años, relató que se encontraba en Buenos Aires por un problema de salud cuando recibió un llamado telefónico de su esposa, quien le comunicó que no quería que volviera a la casa, aunque no le dio mayores precisiones sobre esa decisión.
De todas formas, Petersen retornó a Caleta ya que desde hacía muchos años vivía en la casa ubicada en la calle David Jewit 133, junto a su esposa e hijos, pero al encontrar la puerta cerrada y que nadie respondía a sus llamadas, decidió encadenarse a las rejas del cerco.
"No pienso moverme hasta que mi mujer me deje aunque sea un lugarcito para vivir en la parte del fondo", expresó el apesadumbrado vecino.
Al mismo tiempo, repetía constantemente que "mi mujer me echó a la calle porque ya no le sirvo más", haciendo alusión a que él tiene una discapacidad, aunque no brindó mayores detalles.
Petersen estuvo encadenado durante poco más de dos horas, hasta que una comisión de efectivos de la Seccional Quinta se hizo presente en el lugar y logró convencerlo de que desistiera de esa medida.
Inmediatamente fue trasladado a la mencionada dependencia, donde el médico policial evaluó su estado de salud y tras ello decidió retirarse por sus propios medios, desconociéndose su actual paradero.