La Cámara Nacional de Casación Penal rechazó el pedido de sobreseimiento del gendarme Emmanuel Echazu, único imputado en la causa por la desaparición y muerte de Santiago Maldonado.
Así, ratificó la resolución de la Cámara Federal de Comodoro Rivadavia y el expediente seguirá abierto, con pedido de que se amplíen pruebas y que se incorpore el informe del Procuvin, dónde están los testimonios de los primeros testigos, como solicitó la APDH.
Además, el tribunal que preside Gustavo Hornos dijo que el contexto represivo y el operativo de Gendarmería -realizado el 1 de agosto de 2017- deben tener un análisis y una respuesta judicial, rechazando lo que hizo la Cámara comodorense que en dos renglones se negó a referirse al mismo.
Fue la Sala IV de la Cámara Federal de Casación Penal la que ratificó ayer la continuidad de la investigación por la muerte de Santiago Maldonado. Por unanimidad, los jueces Gustavo Hornos, Mariano Borinsky y Javier Carbajo convalidaron la decisión de la Cámara Federal de Apelaciones de Comodoro Rivadavia, que revocó el sobreseimiento dictado en primera instancia respecto del gendarme Emmanuel Echazú por considerarlo prematuro.
A la par, se encomendó la designación urgente de un nuevo juez, que deberá instrumentar numerosas medidas de pruebas para esclarecer el caso.
Al haber participado ya de esta causa Guido Otranto y Gustavo Lleral, el caso ahora podría pasar a manos de Hugo Sastre, Eva Parcio o Marta Yáñez.
GENDARME EN LA MIRA
Los camaristas rechazaron todos los planteos que las partes hicieron a principios de mes en una audiencia en los tribunales de Comodoro Py. Uno fue el pedido de sobreseimiento definitivo del caso de Echazú, el gendarme que corrió a Maldonado hasta el río Chubut. Con esta decisión continuará siendo investigado.
También rechazaron el pedido de las querellas, entre ellas la de la familia de Maldonado, para que el caso se investigue como una desaparición forzada de persona. Los jueces Carbajo y Borinsky señalaron que antes de poder tomar esa decisión se deben realizar una serie de medidas de prueba que están pendientes en el caso.
En disidencia en ese punto, el magistrado Hornos votó por investigar una presunta desaparición forzada de persona. «La desaparición física de una persona en circunstancias en las que se llevaba adelante un procedimiento en el que intervenían fuerzas de seguridad exige por parte de las autoridades del Estado el compromiso categórico de actuar con diligencia inclaudicable, de poner a disposición de las partes todos los recursos que resulten razonablemente necesarios a fin de esclarecer los hechos y, eventualmente, establecer responsabilidades, procurando ejercer la máxima prudencia antes de emitir pronunciamientos que puedan menoscabar los derechos de los afectados”, sostuvo.
Maldonado desapareció el 1 de agosto de 2017 cuando integrantes de la comunidad mapuche Pu Lof de Cushamen cortaron la Ruta 40 y fueron reprimidos por oficiales de Gendarmería Nacional. Varios de los manifestantes fueron perseguidos hasta el río Chubut. 77 días después, el 17 de octubre de ese año, Maldonado fue encontrado en el río.
La autopsia concluyó que el cuerpo no tuvo intervención de terceras personas y que murió por una “asfixia por sumersión coadyuvado por hipotermia”.
El juez federal de Rawson, Gustavo Lleral, había cerrado el caso al basarse en la autopsia de que la muerte de Maldonado, de 28 años, fue porque se ahogó. Pero la Cámara Federal de Comodoro Rivadavia reabrió el caso en septiembre pasado y ordenó una serie de medidas de prueba para determinar si no pudo haber existido un abandono de persona por parte de los oficiales de Gendarmería Nacional.
Casación ratificó ayer esa línea de investigación y resaltó las medidas que se deben haber. Entre ellas, más estudios periciales para determinar el horario preciso de la muerte de Maldonado, determinar « qué tipo de depredador pudo haber producido» las lesiones que tenía en la cabeza; el tiempo que estuvo bajo el agua tanto un bastón como los billetes que tenía; y que se haga la reconstrucción virtual del escenario de los hechos en tres dimensiones, entre otras.