La denomina “abanderada de los humildes” pasaba a la posteridad a las 20.25 del 26 de julio de 1952. Tenía 33 años, pero dejó una marca innegable entre las clases postergadas de la Argentina.
“Nuestra incorporación definitiva e igualitaria en todos los estamentos fueron incorporados demostrando la humildad, la capacidad, desechando la soberbia, tan inculcada siempre cuando tuvimos el honor de oírte. ¡Cuánto quisiéramos seguir haciendo en tu nombre en el día a día!”, añadió Lofrano.
En su escrito, la actual referente de los jubilados provinciales también sostiene que “nos faltan horas de trabajo fecundo y ¿por qué no decirlo? más seres humanos comprometidos a esta causa tan noble de idealistas. Ayúdanos Evita a continuar construyendo. Somos herederas de tu mandato: «Volveré y seré millones».
“Este es un día muy triste para quienes abrazamos esta causa tan noble como es el movimiento nacional justicialista, pero siempre estás presente. No vamos a renunciar a nuestro pasado y a nuestras banderas porque desde allí; desde ese orgullo peronista, es de donde vamos a continuar la lucha para hacer realidad la Justicia y Libertad, convencidos de que el Peronismo hoy está más vivo y vigente que nunca en el corazón y en el sentir de tu pueblo. Porque debemos seguir siendo el instrumento de quienes buscan terminar con la injusticia, la exclusión y el olvido. Mi pequeño homenaje con y desde el corazón”, concluye Lofrano.