Un sueño, un desafío, una empresa

La historia comienza con un nombre: Gumersindo Silva Fariña, nacido en Rebon de Arriba, Moraña Pontevedra, Galicia, España, en 1930. Fue un joven músico y zapatero que en 1954 partió del puerto de Vigo a Buenos Aires.

Tras estar dos años en Buenos Aires trabajando en la fábrica de calzado Grimoldi, y también como músico en diversos locales, lo contratan para formar parte de la futura banda de la Policía de la provincia del Chubut. Parte en barco con otros 6 músicos españoles y un italiano contratados hacia Rawson, futura capital de lo que sería la provincia de Chubut.
El 15 de septiembre de 1955 Gumersindo y el resto de los músicos llegan al puerto de Madryn. El también traía a la Patagonia el oficio de zapatero, lo que da comienzo a este sueño.
El primer desafío y puntapié para la gran empresa sucede un año después de
la llegada de Gumersindo a Rawson, dado que en esta ciudad había muchos chicos y chicas pupilas/os en los colegios salesianos (colegio Don Bosco y María Auxiliadora) que necesitaban alguien que les arreglara el calzado.
El comienzo está tan ligado a estas instituciones que el nombre de La Madrileña lo crea un salesiano de origen italiano del colegio Don Bosco de dicha ciudad.
El 15 de septiembre de 1957, emprende las actividades de compostura de calzado en su propio taller, donde hoy está el Registro del Automotor de Rawson. Al tiempo el negocio empieza a comercializar calzado.
En el año 1960 Gumersindo se casa con Elba Elena Rodríguez y el sueño pasa a ser compartido. En 1965 crea un nuevo local ya que el primero le quedaba muy chico. Este llama mucho la atención en Rawson por lo que incluso era visitado por mucha gente de Trelew y la zona para comprar, dadas las modernas instalaciones que tenía. De ahí sale el slogan tan popular que rezaba: ‹›¿Qué pasa en Rawson qué hay tanta aglomeración? Es que La Madrileña realiza su Gran Liquidación».
En la inauguración de este moderno local se contó con la presencia del entonces gobernador de la provincia, el escribano comodorense y fundador de El Patagónico, Roque González.
Actualmente La Madrileña SA cuenta con 20 locales al público (11 son zapaterías y 9 casas de deporte (Quonam ) distribuidos en las provincias de Río Negro, Chubut y Santa Cruz. Es una de las empresas de venta de calzado más importantes de la Argentina. La empresa se caracteriza por siempre estar innovando, siguiendo el espíritu de su fundador.
Cronología del crecimiento de La Madrileña:
1957 primer local en Rawson, Trelew, Puerto Madryn y Gaiman.
En 1968, Buenos Aires.
1974 El Rey del Once Comodoro Rivadavia.
1975 El rey del Once en poco tiempo abre tres bocas más de venta en esta ciudad.
1976 El rey del once en Río Gallegos.
1976 Punta Arenas (Chile).
1977 Caleta Olivia, Tigre, Provincia de Buenos Aires.
1979 Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en Santa Fe y Canning (hoy Scalabrini Ortiz).
1986 Viedma (Río Negro).
1986, Cabildo y Pampa en la CABA.
1989, Cabildo y Mendoza en la CABA.
1990, Shopping Plaza Liniers en la CABA.
1998 Esquel.
"En La Madrileña buscamos brindarle el mejor producto al mejor precio y siempre un paso adelante», indica Gustavo Silva, presidente de la empresa.
En 1991 la segunda generación toma la dirección. Gumersindo la cede a sus hijos porque consideraba que La Madrileña debía mantenerse en el camino de la vanguardia y la innovación.
Con el nuevo impulso, en 1996 se abre un nuevo capítulo en la historia de la empresa: Quonam, la primera cadena de deportes de la Patagonia, contando con sucursales en Santa Cruz, Chubut y Río Negro.
Hoy, guiados por el mismo espíritu emprendedor, La Madrileña incursiona hace un año en la venta online con dos Ecommerce uno www.lamadrileña.com.ar y el otro www.quonam.com.ar siendo la primera cadena patagónica en crear una venta on line.
"Hoy desde esta nueva tendencia comercial en el mundo estamos vendiendo no solo a la Patagonia, sino a todo el país", acota Silva.

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