Para la OMS (Organización Mundial de la Salud) estar sano es el estado de completo bienestar físico, mental y social y no solo la ausencia de enfermedades. El niño que se aficiona al deporte desde pequeño tendrá, por tanto, una vida más sana y un mejor desarrollo físico.
Cuando los niños realizan al menos una hora de actividad física diariamente:
Se sienten menos estresados
Se sienten más seguros de sí mismos
Están mejor preparados para estudiar y aprender
Mantienen un peso saludable
Desarrollan músculos, huesos y articulaciones fuertes
Duermen mejor
Cuantas más horas pase un niño frente a la pantalla, menos tiempo tendrá para jugar y correr. Por eso los padres deben limitar esta actividad, así como los juegos de vídeo y el uso de las computadoras. Por su parte, ellos mismos deben dar el ejemplo, manteniéndose activos o haciendo ejercicio junto, lo que suele ser divertido para todos.
El ejercicio no tiene por qué ser complicado; un niño puede mantenerse activo simplemente caminando o yendo a la escuela en bicicleta, saltando a la cuerda, jugando en un parque o participando en programas deportivos.
- 17 marzo 2017