Violaban restricciones con una fiesta swinger

La fiesta estaba organizada como para ser un gran evento sexual. A nadie le importaba otra cosa que no tuviese que ver con intercambiar parejas y relacionarse con otros y otras.

¿Coronavirus? ¿Pandemia? Lo importante en Sierra de los Padres pasaba por otro lado. Sin embargo, esta fiesta swinger acabó mal: llegó la policía y todo se terminó. Los organizadores imputados y a la espera de qué multa les ponga el juez de faltas y los participantes, informados sobre el artículo 205 del Código Penal, que refiere al probable castigo para quien violare medidas adoptadas para impedir la propagación de una pandemia.

Pero lo realmente curioso fueron las cosas que ocurrieron a medida que los policías bonaerenses avanzaron sobre la fiesta clandestina con la decisión de suspenderla. Básicamente, porque ninguno de los asistentes al evento los tomó en serio y todos pensaron que se trataba de un show preparado para la ocasión.

Entre las fantasías sexuales suele estar la mujer policía sexy que termina siendo una stripper y como tal fue confundida una de las agentes que cuando entró al salón de cruzó con una mujer que le dijo “mirá los ojos que tenés, me recalentás”.

De la fiesta, que tuvo lugar en la localidad de Sierra de los Padres, cercana a Mar del Plata, participaban unos 20 matrimonios. Y funcionarios de la Inspección General llegaron hasta el lugar (ubicado a dos kilómetros de la ruta provincial 226) alertados por una denuncia telefónica, que se habría tratado de un ex organizador de esta fiesta que, tras una discusión con sus socios, quedó al margen y por despecho llamó a la policía.

Los efectivos llegaron unos minutos después de las 10 de la noche y se sorprendieron por la actitud de la recepción: sumamente cordial, no sólo que les abrieron la puerta sino que les dijeron, sin ningún empacho, que no tenían la habilitación correspondiente para una reunión tan multitudinaria.

Una fuente policial, según publicó Infobae, relató que primero entraron al salón “los efectivos de la UTOI (Unidad Táctica de Operaciones Inmediatas) de la Provincia junto a la patrulla municipal. Cuando nos vieron pensaron que éramos parte del show, que éramos strippers”, entendiéndose por qué tanta amabilidad y relajación en la puerta de entrada.

Fue todo tan bizarro que los policías contaron que la gente no salía de su sorpresa por lo que estaba ocurriendo. Incluso, uno de los invitados, al darse cuenta de que los recién llegados no eran stripper sino efectivos de las fuerzas de seguridad bonaerense, se lamentó pero no por la infracción a la ley sino porque “nos habíamos ilusionado”.

Las nuevas restricciones prevén fuertes multas para quienes no las respeten. Y en provincia de Buenos Aires, especialmente en la Costa Atlántica, apuntan fuerte a los que no cumplan.

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