Asesinaron al dueño de un inquilinato

Un hombre mayor fue hallado muerto en el interior de su vivienda con signos de haber recibido varios golpes en su cabeza. La víctima fatal, que era propietaria de un inquilinato del barrio Ceferino Namuncurá, fue trasladada a la morgue del Hospital Regional para ser sometida a una autopsia. El móvil del crimen no fue confirmado por el Ministerio Fiscal.

La víctima fue identificada como Felimer Jaque, de unos 70 años aproximadamente. Su cuerpo fue encontrado por un familiar que concurrió a visitarlo ayer en horas de la mañana, tal como lo hacía todos los días, según se informó a este medio.
Por el estado en el que se encontró el cuerpo, el homicidio se habría cometido entre las últimas horas del jueves y la madrugada de ayer, por lo que transcurrió bastante tiempo hasta que fue descubierto.
Según la información a la que accedió este medio de manera extraoficial, en el escenario del crimen surgieron evidencias que permiten presumir que existió una pelea y que la víctima fatal intentó defenderse, pero resultó con duros golpes en el cráneo y heridas en otras partes de su cuerpo, lo que habría derivado en la muerte.
De todas maneras el informe que emitirá el médico forense, que se encargó de la autopsia ordenada por el Ministerio Fiscal, determinará con mayores precisiones las causas del fallecimiento.
Jaque residía en calle Las de Barranco 2.767 del barrio Ceferino Namuncurá, lugar en el que contaba con varios departamentos para alquilar y distribuidos en un amplio terreno. En uno de ellos también vive uno de sus hijos, pero al parecer nadie escuchó lo sucedido. Fue una hija de la víctima quien descubrió el cadáver cuando concurrió a visitar a su padre.
El hombre era un antiguo vecino del barrio que no tenía problemas con la gente del lugar y, según los testimonios recabados en las inmediaciones, fue reconocido como «una excelente persona y muy trabajador».
A todo esto, los vecinos confirmaron que el portón que da a la calle siempre se mantenía cerrado con llave y por cuestiones de seguridad el frente tiene un amplio alambrado con extensiones prolongadas de alambre de púas, algo que torna por demás dificultoso el ingreso al predio, como así también la salida desde allí.
El móvil del crimen no está claro para la Justicia y por lo tanto se ordenaron una serie de diligencias, con las cuales los investigadores intentarán encontrar nuevos elementos para reforzar las hipótesis que se manejan con total hermetismo.
En el lamentable hecho tomaron intervención los efectivos de la Seccional Segunda, quienes fueron los primeros en arribar al escenario del crimen.
Una vez confirmado lo ocurrido, se giró la comunicación pertinente al Ministerio Fiscal, desde donde se coordina la investigación.

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