Banquina Política: Los acreedores que vos dejáis

Locatario abandonado. Un menú para celebrar. El simpatico embajador y la competencia para las fotos

Registra deuda
Mario Raso, el dueño del edificio de la calle Viamonte donde hasta hace no mucho tiempo funcionaba la Subsecretaría de Trabajo, saca cuentas y no deja de lamentarse. Es que, al irse, el organismo estatal le quedó debiendo dos meses y un reajuste.
«Me quedaron un año y medio adentro sin reajustarme el alquiler, eso lo hizo el Gobierno de la provincia. Ahora lo alquilé bien a SENASA», comentó el hombre que hace pocos días festejó sus 80 años junto a sus familiares entre quienes se encontraba la ex senadora nacional, Marta Raso.

Menú gauchesco
Los organizadores del lanzamiento del ministro de Producción, Martín Buzzi, como postulante a la intendencia tuvieron que sortear más de un problema para lo que será el acto del viernes 23. Por supuesto que la fecha fue elegida adrede: ese que es el aniversario número 106 de Comodoro Rivadavia y será el día indicado para que este ex alumno de la Enet 1 mencione sin rodeos que quiere que su próximo despacho se encuentre en el municipio.
Pero antes del acto, Buzzi debió sortear algunos contratiempos. En primer lugar, por cuestiones de agenda el Socios Fundadores no pudo ser conseguido para realizar la ceremonia. Aunque no se mencionaron los motivos, tampoco pudo encontrar lugar en algunos de los gimnasios municipales.
El gimnasio de la escuela 742 del barrio Las Orquídeas de Kilómetro 5 se convirtió entonces en la mejor opción. El lugar tiene una capacidad para unas 1.500 personas, un número que los vecinalistas de Caleta Córdova, Gobernador Fontana y Mariano Moreno garantizaron que superarán sin problemas.
Para el acto en cuestión, se contrató a un grupo de mujeres del barrio que aseguraron que la fama de sus empanadas trasciende las fronteras. Lo que todavía se está evaluando es si para ayudar a la digestión los asistentes recibirán algún vaso de vino tinto o bien una gaseosa.

¡Qué"simpaticou"!
Aunque no se vio a los hombres de negro por ningún lado, las medidas de seguridad se cumplieron con sumo cuidado durante la visita del embajador de EE.UU., Earl Anthony Wayne, a Comodoro Rivadavia.
Para evitar inconvenientes tales como manifestaciones de grupos contrarios al pensamiento capitalista, la agenda del representante de George Bush se conoció sobre la marcha y el periodismo debió apelar a su intuición para seguirle los pasos.
El miércoles Wayne inició su actividad en Comodoro entregando libros en el Colegio Abraham Lincoln. Como en la escuela todavía no hay actividades académicas, el diplomático no pudo tener contacto con ningún estudiante, aunque las autoridades de la institución rescataron su simpatía, en contraposición con la visita anterior de otros funcionarios del gobierno estadounidense.
Wayne también estuvo en las empresas Oxi y Lufkin, de capitales norteamericanos. En la última firma, en el barrio Industrial, compartió una comida oficial que consistió de langostinos, lomo y helado de postre.
Wayne sonrió agradecido y ensayó en un español básico y sin disimular su acento sajón al recibir el cuadro con una imagen de la ciudad y un libro que resume los primeros 100 años de historia local.
Después estrechó la mano del intendente Raúl Simoncini, quien también con emoción le comunicó que lo había designado «huésped de honor» de la ciudad, a la que quedó invitado a retornar cuando así lo disponga.

No eran de la oposición
En la inesperada reunión de gabinete del jueves en el despacho del intendente Raúl Simoncini, se tomó conocimiento del accidente que habían protagonizado dos legisladores provinciales con su auto en una ruta provincial.
Como suele suceder en estos casos, las primeras versiones no siempre son fidedignas. Es por eso que inicialmente se había asegurado que los accidentados eran dos diputados de la oposición. Fue entonces que se escuchó algunos comentarios irónicos que fueron festejados por algún que otro presente en el despacho del jefe comunal.
Pero pronto, cuando se supo que Roberto Damián, del PJ, fue una de las víctimas -junto al radical Carlos Relly-, las risas transmutaron en gestos serios mientras vía celular se buscaban más datos para saber qué tan grave había sido todo. Por fortuna Damián y Relly solamente habían acusado golpes sin consecuencias importantes para su salud.

Fotos
«Esta foto vale una fortuna», apuntó el secretario de Gobierno, Eduardo Bernal, quien más allá del importe material eligió ubicar a la derecha de la imagen del presidente Néstor Kirchner (que a su izquierda tiene al gobernador Mario Das Neves), un retrato del general Juan Domingo Perón, quien al pie le firmó una dedicatoria «con afecto», al funcionario municipal, tal vez el único de todo el gabinete en haber tenido la ocasión de conocer en persona al fundador del movimiento.
Para no ser menos, el presidente de Petrominera, Néstor Di Pierro -quien seguramente por su edad no tuvo ocasión de conocer personalmente a Juan Perón- también ubicó en un lugar central del piso que ocupa la empresa provincial en el ex edificio Amoco, una imagen cara a sus sentimientos: a ambos costados de un gran cuadro que muestra un balancín aparecen Di Pierro y Kirchner, en una foto mirándose frente a frente. En el siguiente cuadro ambos miran sonrientes a la cámara en un relajado gesto.

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