A más de una semana de ocurridas las muertes de 24 personas y la intoxicación de otras 80 a causa del consumo de cocaína adulterada, dos técnicas utilizadas en los estudios de laboratorios químicos que investigan el caso arrojaron que la sustancia con la que se contaminó la droga vendida en la villa Puerta 8 de Tres de Febrero, era un derivado del fentanilo llamado carfentanilo.
La muerte de 24 personas y la internación en grave estado de 80, como consecuencia del consumo de cocaína envenenada, en los partidos de San Martín, Tigre, Moreno, Morón, Hurlingham y Tres de febrero, se produjo a raíz de una intoxicación con cocaína que fue adulterada con una sofisticada mezcla de productos derivados de los opiáceos. Fuentes médicas que intervienen en la investigación adelantaron entonces que la cocaína fue adulterada con una mezcla de derivados de los opiáceos, entre ellos sustancias como fentanilo. Por eso los cuadros que exhibieron los afectados son de envenenamiento y no de sobredosis.
El carfentanilo es una potente sustancia, aún más fuerte que el fentanilo común y mucho más caro. Se usa para dopar animales de gran tamaño como elefantes y rinocerontes.
El doctor Francisco Dadic (MN 125795), médico especialista en medicina interna y toxicología, explicó a Infobae que el carfentanilo “es un derivado opioide que tiene más potencia que la morfina, el fentanilo y la heroína”. El especialista dijo que se estima que “incluso es hasta 10.000 veces más potente que la morfina”.
Por eso, los efectos que provoca en los consumidores son “principalmente, como todos los derivados opioides, depresión del sistema nervioso central y depresión respiratoria, que puede llevar a un paro respiratorio seguido de muerte” en caso de sobredosis. Dadic puntualizó que el carfentanilo es una “sustancia que se usa con fines veterinarios” habitualmente como “un sedante de animales de gran tamaño, como pueden ser los elefantes, los rinocerontes”; por eso su uso legal es excepcional.
FINES VETERINARIOS
“Se utiliza con fines veterinarios y en investigaciones médico científicas. No se administra a personas debido a su extrema potencia”, remarcó Dadic, quien es coautor del libro ToXicología y ejerce como médico toxicólogo en el Sanatorio Las Lomas de San Isidro y en el Hospital Durand de la Ciudad de Buenos Aires.
Por su parte, el presidente de la Asociación de Toxicología Argentina, Sergio Saracco, destacó que se trata de un “opioide sintético análogo del fentanilo, como también lo es el acetilfentanilo, butirfentanilo, alfentanilo, sufentanilo y remifentanilo”.
“No es algo nuevo el carfentanilo, es un análogo del fentanilo que pertenece a los opiáceos. De esto hay alertas en España, donde se vio combinado el carfentanilo con otras drogas estimulantes o el aviso que dio el Centro de Intoxicaciones de Maryland (Estados Unidos) en 2016, que notaban la presencia de este potente opiáceo”, explicó Saracco.
El especialista dijo que con esta sustancia “hay mucha experiencia en la parte animal y no hay mucha en la parte humana. Es sumamente potente, 10.000 veces más que la morfina y mucho más potente que el fentanilo”, coincidió con su colega. El uso de esta sustancia “provoca estos cuadros tan severos de depresión neurológica y depresión respiratoria que es lo que se observaba en estos pacientes” como fue el caso de los fallecidos y de los intoxicados en la provincia de Buenos Aires.
El experto agregó que “con 2 miligramos de carfentanilo puede ser una dosis letal y esto es lo que genera tanto riesgo”. Destacó que es una sustancia que “no es de uso habitual, ni siquiera en el ámbito veterinario por el pequeño margen entre dosis justa y letal” que existe. “Su presencia hoy en el mercado es el mercado ilegal, ilícito donde se usan este tipo de combinaciones tan peligrosas que ocasionan más de 70.000 muertes al año en Estados Unidos”, manifestó.
“El carfentanil actúa principalmente en el sistema nervioso central. Similar a otros agonistas del receptor de opioides, genera una depresión del sistema nervioso central” y puede llevar a la muerte, detalló.