Los acusados son Branco Rodero Neira, Facundo Solari Rodera, Marta Rodera, Miguel Reto Reyes, Silvana Cañumil y Jaquelina Rodera.
Durante la mañana del viernes, un nuevo defensor solicitó la suspensión del juicio, pero el Tribunal desestimó el pedido, por lo que el proceso judicial se llevará a cabo hoy. Este caso involucra presuntos actos de corrupción y mal uso de recursos públicos, donde se alega que Torres Otarola obligó a empleados a devolver parte de sus sueldos, además de haber designado a personas cercanas a ella en cargos de alto rango sin que cumplieran con las funciones correspondientes.
El Ministerio Público Fiscal ha indicado que la causa se ha popularizado bajo el nombre de "ñoquis calientes" debido a la naturaleza de las acusaciones. El fiscal a cargo, Omar Rodríguez, lidera la investigación, mientras que el tribunal está compuesto por los jueces Carlos Richieri, José Luis Ennis y Marcela Pérez Bogado.
Imputaciones y penas
Cecilia Torres Otarola enfrenta múltiples cargos, incluyendo fraude a la administración pública por ocho hechos, así como concusión y incumplimiento de los deberes de funcionario público. Las penas solicitadas por la fiscalía podrían alcanzar hasta cuatro años de prisión efectiva, además de inhabilitación para ejercer cargos públicos.
Los otros imputados también enfrentan cargos de fraude a la administración pública, con penas que varían desde dos a tres años de prisión en suspenso, dependiendo de su grado de participación en los delitos.