Corea del Norte probó la bomba nuclear más potente de su historia

El sexto ensayo nuclear norcoreano coronó un período de frenética actividad armamentística por parte del gobierno de Kim Jong-un, tras probar más de una decena de misiles balísticos desde comienzos de año, entre ellos dos intercontinentales, con capacidad, en teoría, de alcanzar territorio estadounidense.

Corea del Norte probó ayer su bomba nuclear más potente hasta la fecha, un artefacto termonuclear que según el gobierno comunista puede instalarse en un misil intercontinental, lo que, de confirmarse, supondría un importante y peligroso adelanto en sus capacidades militares en medio de una de las peores escaladas verbales con Estados Unidos y la Organización de las Naciones Unidas (ONU) de los últimos tiempos.
El sexto ensayo nuclear norcoreano y el segundo supuestamente llevado a cabo con un artefacto termonuclear -en este caso una bomba de hidrógeno- coronó un período de frenética actividad armamentística por parte del gobierno de Kim Jong-un, tras probar más de una decena de misiles balísticos desde comienzos de año, entre ellos dos intercontinentales, con capacidad, en teoría, de alcanzar territorio estadounidense.
La escalada armamentística del régimen comunista norcoreano coincidió con la llegada a la Casa Blanca de Donald Trump, quien a su vez alimentó la confrontación verbal y bélica. El resultado hoy es una de las peores crisis de seguridad en la región en los últimos años, con amenazas explicitas de ofensivas militares tanto por parte de Washington como de Pyongyang.
El nuevo ensayo nuclear tuvo lugar ayer en torno a las 12.30 hora surcoreana (pasada la medianoche del sábado en Argentina) y se sintió como un fuerte terremoto de 5.8 en la escala de Richter.
Horas después, los institutos sismológicos de Seúl, Tokio y Beijing detectaron el movimiento, que calificaron como aparentemente artificial ya que su origen no era muy profundo y el hipocentro se encontraba en la misma provincia norcoreana desde donde el país comunista hizo sus últimas pruebas nucleares.
Unas horas después, los medios oficiales norcoreanos anunciaron con su habitual pompa que el país había probado con "total éxito" un artefacto termonuclear que puede ser instalado en uno de sus misiles balísticos intercontinentales (ICBM).
"El test fue realizado con una bomba con un poder sin precedentes", informó la cadena estatal KCTV.
Este anuncio se sumó al que había hecho Kim apenas unas horas antes, al mostrarse junto al grupo de científicos que desarrolló una bomba de hidrógeno que puede ser incorporada a un misil balístico intercontinental.
No está claro si el artefacto termonuclear que explotó ayer fue la misma bomba de hidrógeno que presentó el sábado el máximo líder de Corea del Norte.
La intensidad de la detonación detectada ayer por los países vecinos y por la Organización del Tratado de Prohibición Total de Pruebas Nucleares indica que se trató de un ensayo mucho más potente que los cinco anteriores ejecutados por el régimen norcoreano.
El ensayo volvió a poner sobre la mesa la capacidad de desarrollo del programa nuclear de Corea del Norte, pese a la aplicación de nuevas sanciones y la presión sin precedentes de la comunidad internacional.
El propio presidente de Estados Unidos, Trump, confirmó vía Twitter que se trató de "un importante ensayo nuclear" y afirmó que las "palabras y acciones (de Corea del Norte) continúan siendo muy hostiles y peligrosas para Estados Unidos".
Después de considerar fracasados las iniciativas de diálogo de China y Seúl, Trump advirtió que "¡ellos (los norcoreanos) solo entienden una cosa!".
Mientras, la vocera de la Casa Blanca, Sarah Sanders, explicó en una breve declaración que Trump iba a mantener una reunión con su equipo de seguridad nacional durante ayer para analizar el nuevo ensayo nuclear norcoreano.
En el marco de la previa a la cumbre del Brics en China, los presidentes de ese país y de Rusia, Xi Jiping y Vladimir Putin, respectivamente, se comprometieron a "lidiar con la nueva situación" regional provocada por el nuevo ensayo nuclear y adelantaron que seguirán buscando "una península de Corea desnuclearizada", según informó la agencia de noticias oficial Xinhua.

TENSION MUNDIAL
Putin, en tanto, deslizó que buscará convocar una cumbre internacional, que "se celebre al más alto nivel" para discutir una posición común.
En las últimas semanas, la situación en la península de Corea se estaba distendiendo, después de meses de tensión por las continuas pruebas armamentísticas de Pyongyang y el desplazamiento de portaaviones y bombarderos estadounidenses a la zona.
Si bien el despliegue militar ordenado por Trump formó parte de maniobras bilaterales previstas con Corea del Sur y Japón, también sirvió de amenaza ante el desarrollo militar norcoreana y alimentó la escalada internacional.
El momento de máxima tensión llegó no hace mucho, cuando Kim amenazó directamente con bombardear la base norteamericana ubicada en la isla de Guam, en el océano Pacífico, una medida que luego decidió postergar, lo que fue considerado como un gesto de distensión dentro de la comunidad internacional.
Apenas unos minutos después de que las autoridades de Pyongyang confirmaran la realización de su sexta prueba nuclear, el responsable de la Seguridad Nacional de Corea del Sur, Chung Eui-yong, y su homólogo estadounidense, el teniente general H.R. McMaster, hablaron durante más de 20 minutos por teléfono.
Corea del Sur y Japón, principales aliados de Estados Unidos en la región, fueron los primeros países en informar sobre el sexto ensayo nuclear del gobierno comunista y también fueron los primeros en condenarla y reclamar más sanciones.
Entre la extensa serie de repudios y condenas cosechadas por Pyongyang, que incluyó a Rusia, China y la Unión Europea (UE), se destacan las de la OTAN.
Su secretario general, el noruego Jens Stoltenberg, le exigió a Kim Jong-un poner fin "de inmediato" a todas sus actividades nucleares y de misiles balísticos "de forma completa, verificable e irreversible".
"Es una clara violación de las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU. Insto a Corea del Norte a cumplir plenamente con sus obligaciones internacionales" sentenció Paulina Franceschi, presidenta de la comisión preparatoria de la Organización del Tratado de Prohibición Total de Pruebas Nucleares.
Tanto Seúl como Tokio reclamaron una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU, algo que hasta el momento no sucedió pero que podría ocurrir durante el transcurso del día.

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