Crítica: Volkswagen Golf Variant

Este modelo está basado en la séptima generación del Golf.
Y llegó para reemplazar al modelo conocido hasta ahora como Vento Variant.

POR FUERA

En el caso de la Variant, no hay excepción: esta rural se ve mucho más interesante que el hatchback. El Golf es un Golf, un diseño tan icónico como el de la botella de Coca-Cola, pero no tiene la elegante gracia de esta Variant.
Y eso que la versión de estas imágenes es la Comfortline. Eso significa que no tiene los detalles de la Highline, que realzan todavía más su diseño. La Comfortline se conforma con llantas de 16" (calzadas con Michelin Energy Saver) y pocos cromados. Pero igual se ve muy bien.
Con respecto al Golf, la Variant es 30 centímetros más larga (4,56 metros), tiene el mismo ancho (1,79 m) y es apenas 29 milímetros más alta (1,48 metros). La distancia entre ejes es la misma: 2,63 metros.

POR DENTRO
Es una rural, así que vamos directo a lo importante: el baúl. Con respecto al Golf, el salto en volumen de carga es enorme: pasó de 380 a 605 litros. Pero, si rebatimos los respaldos traseros, nos encontramos con un compacto camión de mudanzas, con 1.620 litros de capacidad.
El espacio de carga es bastante plano y sin salientes pronunciadas. En los laterales hay dos huecos especiales para guardar objetos pequeños, así no andan paseando de un lado a otro.
Pueden viajar cinco adultos sin problemas, aunque quien vaya al centro en la parte trasera se verá un poco incomodado por las salidas de aire posteriores (ayudan a ventilar la cabina, aunque roban bastante espacio).
Por lo demás, sigue siendo un auto que se destaca por tres cosas: la excelente posición de manejo, el clarísimo instrumental y la mejor calidad de terminación de su segmento.

SEGURIDAD

En este aspecto no hay opcionales ni diferencias de equipamiento. Todas las Golf Variant llegan a la Argentina con siete airbags (incluye de rodillas para el conductor), frenos ABS con EBD, control de estabilidad, control de tracción, asistencia al arranque en pendiente y anclajes Isofix. También tiene sensores de estacionamiento delanteros y traseros, con indicador de distancias en la pantalla multimedia.
En opción se puede agregar el detector de fatiga, que alerta al conductor cuando el sistema detecta signos de cansancio al volante.

MOTOR Y TRANSMISION

Hay una sola motorización disponible con esta carrocería: la conocida 1.4 naftera, con inyección directa, turbo e intercooler. Desarrolla 140 caballos de potencia a 3.500 rpm y 250 Nm de torque a partir de las 1.500 rpm.
Acá hay que hacer una salvedad. Los 140 cv son válidos para las primeras Golf Variant Model Year 2015 que llegaron a nuestro país (como la que probamos). A partir de octubre, comenzaron a ofrecerse las Model Year 2016, que aumentaron la potencia a 150 cv.
Hay dos opciones de transmisión: caja manual de seis velocidades o automática secuencial de siete marchas, con doble embrague. La tracción es delantera.
La gran crítica en este rubro es por la desaparición de opciones mecánicas. La anterior Vento Variant tenía motores nafteros más potentes (aunque gastadores, como el 2.5 de 170cv) y gasoleros (aunque ahora polémicos, gracias al #dieselgate, como los 1.9 y 2.0 TDi, de entre 105 y 110cv).

CONCLUSION

La Variant tal vez no sirva para hacer off-road ni tenga una cabina de techo elevado donde se pueda viajar con sombrero de copa. Sin embargo, se desmarca con facilidad al ofrecer un comportamiento dinámico superior, una mecánica que muchos envidian, muy buena calidad de terminación y un diseño elegante, sin estridencias. El déficit, como en el Golf, viene por el lado de los baches mencionados en el equipamiento.

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