¿Cuáles fueron las increíbles declaraciones que hizo la defensa del femicida?

El defensor particular de Fernando Cronenbold sorprendió a todos con argumentos descabellados que fueron contra la víctima y vincularon el hecho a una red de narcotráfico.

Sin dudas, la palabra del defensor particular del femicida acusado Fernando Cronenbold sorprendió a todos. Cuando todo parecía encarrilarse en una audiencia que inició con demora, planteos y objeciones, ante una audiencia numerosa que seguía con mucha atención todo lo lo que iba pasando, Rubén Antiguala impresionó con una defensa descabellada que para algunos sobrepasó los límites de la ética profesional.

Había sido convocado prácticamente sobre la hora, en tanto el acusado fue representado inicialmente por la defensa oficial (Mario Nolivo) y quiso reemplazarlo. Pidió un cuarto intermedio de aproximadamente media hora para conocer el expediente y ese tiempo le valió para elaborar una estrategia que nadie vio venir: vinculó el femicidio al narcotráfico.

Si bien varios testigos advirtieron a la defensa que el imputado era adicto a las drogas, el defensor desvió la atención hacia la propia víctima y su vínculo con narcos. Pero no lo pudo probar.

En principio, descalificó la hipótesis de la fiscalía, a la que tildó de fantasiosa porque "no se ajusta a la realidad". También habló de una conspiración en contra del imputado. “Acá se está tapando un entramado del narcotráfico. Hay personas que intervinieron para llevar a la muerte a Patricia; no así mi cliente”, enfatizó.

En esa oscura trama habrían participado efectivos policiales, narcotraficantes y hasta “un colombiano” – al que no identificó -, que le habría prestado una gruesa suma de dinero a la víctima para solventar sus deudas, informó ANRoca.

Para Antiguala, Patricia Rendón Rodríguez había tenido muchos gastos en el último tiempo y recurrió a un prestamista para poder cubrir esos descubiertos. Al no poder devolver ese dinero, la organización se vengó.

“Lo cierto es que la señora tenía deudas, que se metía con gente extraña, como colombianos que dan créditos para pagar deudas. Y no sabemos qué ha pasado”, dijo. E insistió en la inocencia del femicida acusado, al que presentó como “un padre preocupado” por su hija.

En suma, quiso introducir la siguiente hipótesis: Patricia puso una tienda de ropa, se endeudó, pidió dinero a narcos, no les pudo pagar, y por eso la mataron, según describe LMNeuquén.

Pero luego el defensor redobló la apuesta argumental con un elemento más: en esa conspiración intervinieron (narco) policías vinculados a la mafia. Enfatizó que a su cliente le “plantaron” el celular de la víctima para incriminarlo; y que fue “apretado por la Policía” para decir dónde estaba el cuerpo.

Recordemos que el imputado se quebró ante el fiscal jefe Gustavo Herrera, luego de advertir todo el cúmulo de prueba que había en su contra y entregó el celular de la víctima que tenía entre sus ropas, dentro del calabozo donde estaba detenido.

Luego, quiso decir dónde estaba el cuerpo. Se reunió con el defensor oficial, y aún así después estuvo dispuesto a señalar el lugar exacto donde había enterrado a Patricia.

Sin embargo, el defensor particular del femicida acusado dijo que "lo guiaron" hasta el lugar donde estaban los restos de su ex esposa. Y reclamó la nulidad de la confesión y su traslado hasta el campo.

La jueza Agustina Bagniole rechazó los planteos de la defensa tras considerar que contradecían toda la prueba ofrecida por la acusación. Tampoco el defensor había presentado otros elementos probatorios que den credibilidad a lo que estaba diciendo.

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