Se trata de Mario Matías Bosso de 44 años, sobre quien pesaba un pedido de captura de la justicia de Santa Cruz y fue atrapado el pasado 12 de septiembre en las adyacencias de Rosario por personal de la Unidad Especial de Investigación del Crimen Organizado (UEICO) de Santa Fe, luego de una intensa búsqueda que se coordinó con la DDI de la policía santacruceña.
Esposado y fuertemente custodiado por efectivos de esas reparticiones y de la División Fuerzas Especiales de esta provincia, arribó a Caleta Olivia por vía terrestre a las 16:35 de este miércoles y quedó alojado en un calabozo de la Comisaría Seccional Segunda, a disposición de la Cámara Primera en lo Criminal que tiene asiento en esta ciudad, donde había sido juzgado a principios de 2011.
A Bosso lo condenaron a 18 años de prensión por el homicidio de la joven truncadense Graciela Montenegro (29), perpetrado en junio de 2009, a la cual mató a golpes y puñaladas y luego abandonó el cuerpo en una laguna impregnada de salitre.
Luego de pasar varios años detenido, en 2018 logró obtener el beneficio de extramuros para trabajar y en 2021 la libertad condicional, con prohibición de abandonar territorio santacruceño, a lo que hizo caso omiso porque en enero de 2022, se fue hacia Rosario, acompañado por quien era su nueva pareja, Valeria Contreras.
Conducía un auto que volcó en cercanías de la localidad pampeana de General Acha y falleció la mujer, en tanto que él sufrió heridas y fue derivado a un hospital público.
La justicia tomó conocimiento de esa circunstancia y ordenó su captura pero Bosso ya había desaparecido cuando le dieron el alta, hasta que a principios de septiembre, la UEICO de Santa Fe logró saber que residía en General Lagos, una zona urbana adyacente al gran Rosario y lo detuvo sin que opusiera resistencia.