Más al norte, de la histórica casona del paraje La Lobería solo quedan algunas paredes y en la zona urbana el municipio se vio obligado a destruir una casilla que utilizaban inspectores de tránsito antes de que cayera a la playa.
Recientemente apareció socavada la banquina de la Ruta 3, a unos quinientos metros del acceso norte y esta semana El Patagónico también constató que el mar se llevó una gran sección del terraplén natural del paseo costero.
La zona afectada está a pocos metros del acceso al puerto Caleta Paula (foto) y si no se rellena el área con acrópodos o rocas, en pocas semanas más se desmoronará la vereda que es utilizada diariamente por cientos de aerobistas.
Muy cerca de allí, también quedó casi pendiendo una tubería que arroja a aguas negras al mar.