La banda de cumbia que le canta a Yasmin Chacoma

La amistad de Matías Peralta, bajista de la formación, con el tío de Yasmin, Héctor "Tati" Bilich, fue el desencadenante para darle letra y música a la canción que recuerda a la pequeña asesinada hace dos años en la zona del barrio 30 de Octubre.
Yasmin Chacoma tenía 11 años cuando fue ultrajada y asesinada en setiembre de 2013 en un descampado del sector denominado "barrio de las Américas", donde fue encontrada dos días después de haber desaparecido.

Su crimen conmovió a la sociedad y quizás por esta razón -y también para mantener viva su memoria- en noviembre de 2014 se inauguró en el sector 2, frente al complejo habitacional donde vivía, la plaza de juegos "Princesita Yasmin".

Ese día fue la primera vez que se escuchó en forma masiva "Una Canción para Yasmin", tema que toca la banda "Pasión Comodorense" en homenaje a ella. "Yasmin, te extraño y no puedo entender/ que no estás en la familia, no puedo olvidarte, me deprime porque me haces falta (...) nunca podré olvidar tu sonrisa, de tus juegos en la vereda, de tu primer día en la escuela (...)" se escuchó en la nueva
plaza.

"Pasan los días y yo te espero/ pasan los meses y te recuerdo/ Veo tu rostro pintado en el barrio/Yasmin, necesito decir que te amo/no quiero dejar que te vayas (...) Desde el cielo nos protegerás", dice la canción que ahora también suena en algunos boliches, locales nocturnos y radios del género.


UNA HISTORIA DE AMISTAD

Más allá de su repercusión y lo que ha significado para la banda, "La canción de Yasmin" está lejos del oportunismo, sino que procura ser un consuelo para el tío de Yasmin,n Héctor "Tati" Bilich, amigo de Matías Peralta, bajista de la banda que compuso la letra.

Es que aún con la tristeza y el dolor comiéndole las entrañas, "Tati" le pidió a Matías que escriba una canción "para su sobrina; que él la quería mucho".

Ese momento el bajista y estudiante de Enfermería en la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco no supo qué decir, según el mismo recordó en diálogo con El Patagónico.

"En ese momento no le dije nada, pero con el tiempo me decidí a hacerla. La escribí y mi hermano y todos me ayudaron con la melodía de la canción y se formó el tema".

"Fue escrita para un amigo porque yo lo quería y vi la situación en la que él estuvo. Yo viví eso, fui a las marchas. Imagínate; le puede pasar a cualquiera. Es algo fuerte, pero no sabía cómo lo podía tomar
la gente; por eso no sabía si escribirla o no, pero por suerte me decidí a hacerlo", explicó Matías.

La amistad entre ambos músicos nació hace varios años, llevándolos a tocar juntos en "La Furiosa", banda que tuvo varias metamorfosis y que se hizo popular en el ambiente de la cumbia por un tema donde una voz femenina igual tuvo varios cambios mientras pedía "no, no me trates de engañar",
asegurando que su pareja tenía a otra mujer.

Su lazo sin duda era fuerte, ya que incluso la disolución de la formación mantuvo la amistad. Así llegó el pedido, sin saber que unos meses después con la creación de Pasión Comodorense encontraría su versión final. Es que Matías (bajo), Fernando Escalada (cantante), Marcos Díaz (octapad), Jeremías Blanco (teclado), Fabián Cardozo (guitarra) y Franco Petrelli (timbales), criados en los barrios 30 de Octubre, San Martín y Abel Amaya, entre otros barrios, le dieron su impronta y lo sumaron a la lista de temas que han tocado en locales bailables como Gigante y La Cabaña, y también en fiestas, convirtiéndose en un tema muy escuchado y conocido en el ambiente de la cumbia, ya que es casi imposible hacer oídos sordos al caso de Yasmin.

Ahora, con su repercusión, saben que será una de las principales canciones de lo que sueñan con que sea su primer trabajo discográfico, el cual graban con César Díaz, ex líder de La Furiosa. El mismo combina cumbia norteña, tropical y clásicos y podría estar finalizado a fin de año o principios de 2016, soñando, ¿por qué no? Con que la canción de Yasmin se escuche más allá de los límites de Comodoro, en homenaje a la niña y cumpliendo el deseo de su tío de mantener viva su memoria.

Fuente:

Las Más Leídas del Patagónico