Tras el rescate de un joven que practicaba Stand Up Paddle (SUP) en medio de la fuerte marejada del viernes en la Costanera, el guardavidas que intervino en el operativo compartió una reflexión en sus redes sobre lo ocurrido y sobre la práctica de deportes náuticos en condiciones extremas.
Tomás Fahey, quien se encontraba fuera de servicio cuando decidió ingresar al agua, explicó que quienes realizan este tipo de actividades suelen esperar jornadas de oleaje intenso, aunque aclaró que se trata de situaciones que demandan preparación y experiencia.
“Soy guardavidas y también surfista. Quiero aclarar que los que hacemos este deporte esperamos esas condiciones de marejada para entrar al mar, pero también entrenamos para eso. Sabemos de las capacidades que tenemos y se analiza el mar antes de ingresar”, introdujo.
En la misma línea, remarcó que las condiciones del mar durante ese tipo de jornadas representan un alto nivel de exigencia. “Son días de mucha exigencia, lo cual no es para iniciantes o principiantes en esta actividad”, resaltó.
El rescatista también relató qué pensó al advertir que el joven no podía regresar por sus propios medios y que familiares y amigos seguían la situación desde la costa.
“Todos tenemos una familia detrás que nos espera. Solo pensé en los seres queridos de la víctima y decidí auxiliarlo. Sabía que tenía amigos y familia en la costa viendo la situación, no estaba solo”, expresó.
Según indicó, el operativo contó con apoyo de Prefectura Naval para concretar la evacuación final, mientras que su pareja colaboró desde tierra durante la emergencia.
Por último, Tomás evitó quedar en algún lugar que considera inapropiado. “No me considero héroe; solo hice el trabajo que más amo y que hago durante los meses de verano”, concluyó.