La polémica de la propina

La controversia que genera la propina del mozo es algo que sucede cada vez que se pide la cuenta: algunos evalúan la atención, otros aseguran que al cobrar un sueldo no deben dejarla, están los que sacan las cuentas para dejar el famoso 10 por ciento y los que dejan un monto simbólico. ¿Cuánto y por qué hay que dejarla?

En la Argentina la propina es tema de debate entre amigos, familiares y trabajadores que se reúnen en bares o restaurantes cuando se pide la cuenta: ¿Cuánto se deja?

La ley social tácita dice que corresponde dejar el 10 por ciento después de haber recibido un buen servicio. Y he aquí la cuestión, ya que el primer escollo al dejar o no la famosa propina es la buena atención, muchos aseguran que si un mozo tiene buena predisposición y atención deja el famoso premio, y si no es así, no se deja nada.

Al ser consultados los habituales y circunstanciales comensales del qué es una “buena atención”, responden: que traigan las bebidas a tiempo, que no se demore el pedido, que no hayan errores ni confusiones, que la comida no esté fría y el ser cordiales a la hora de atender.

El problema es que muchas de esas acciones no son exclusivamente responsabilidad del mozo, ya que existe también un mozo de barra, quien es el que prepara las bebidas, o el cocinero que prepara el plato. Por eso siempre las responsabilidades de los demás empleados recaen en el representante de todos ellos, que son los mozos, que como se dice vulgarmente “dan la cara” ante errores y confusiones que se pueden generar y afectar así el servicio del mozo.

EL MOZO Y SUS MULTIPLES LABORES

Para conocer más el trabajo del mozo hay que mencionar, que en muchos casos, no es solo el encargado de tomar el pedido y llevar y traer el plato, el camarero debe además estar atento a las distintas mesas que le asignan, limpiar y ordenar las mesas que acaban de irse y prepararla para que, en muchas ocasiones, de inmediato se sienten nuevos clientes.

Sumado a esto hay que dar a conocer que en muchos casos al finalizar la jornada los empleados encargados de la atención al público, se encargan de limpiar y baldear toda la zona de los clientes, además de rellenar las paneras, los saleros y demás ingredientes, cargar las heladeras con bebidas, hacer recuento de stock y hacer pedido de mercadería para la próxima jornada.

Además, los mozos del turno noche siempre son los últimos en irse y en muchos casos los establecimientos cierran pasadas las horas en las que circula el transporte público, lo que hace que si recogieron propina, la gasten toda en irse en remis, por eso surgen las “vaquitas” entre los mismos y pagan el servicio entre 3 o 4 para que sea más económico.

Todo esto se suma a un sueldo que muchas veces se ve afectado por la mala paga que se recibe por estar en negro, la famosa contratación a prueba de tres meses que cuando expira son dados de baja y así rotan empleados.

EL COBRO DE CUBIERTOS

Otra de las confusiones que se generan a la hora de dejar este “plus” es cuando en un local cobran el cubierto. El común de la gente cree que este cobro va directamente a los camareros y no es así. Si bien es una modalidad arraigada en la gastronomía local, nadie sabe decir con exactitud qué incluye ese ítem y por qué se cobra.

La mayoría de los comensales lo asocia con la panera, algún appetizer o la copa de champagne con que se los recibe en algunos lugares al momento de ocupar la mesa. Aunque hay sitios, como dice el crítico gastronómico Pietro Sorba, que no ofrecen nada y lo cobran igual, como es el caso de muchos locales en Comodoro Rivadavia y lo que es seguro, ni un peso de este cobro va a parar al bolsillo del mozo, ni de ninguno de los empleados, las ganancias son puras y exclusivamente de los comercios gastronómicos.

Por eso a la hora de dejar propina hay que evaluar todos estos aspectos, además de la buena atención y predisposición del trabajador de la bandeja. Ahora ¿cuánta propina vas a dejar?

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