Los balances industriales mostraron una significativa mejora en 2013

Para un panel fijo de 14 empresas industriales, los costos de venta pasaron de 79% del total facturado en 2012 a 75% en 2013. En este contexto, se registró una significativa mejora en la “caja” de las empresas y, consecuentemente, en la rentabilidad, que alcanzó el 7,6% de la facturación en el último trimestre.
Para 2014, la devaluación del peso podría incidir positivamente, pero como contrapartida estas firmas se enfrentarán a un encarecimiento del crédito y un freno en el volumen de ventas. En las últimas semanas terminaron de publicarse los balances del cuarto trimestre de 2013 de empresas vinculadas a la actividad industrial, en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires. Puede observarse que, durante 2013, los márgenes de este tipo de firmas mejoraron significativamente respecto de 2012. La principal causa ha sido la mejora en términos de costos de venta. Esto es, mientras que en 2012 los costos de venta representaron el 79,3% del total facturado, en 2013 el cociente bajó a 75,1%.
Con estos datos, las expectativas para 2014 son mixtas: si bien la devaluación del peso debería mejorar la facturación, del otro lado actuará una presumible contracción del nivel de actividad y un encarecimiento del crédito.
El presente análisis se realizó sobre la base de un panel fijo de 14 balances de empresas de primera línea, que remiten sus libros contables a la Bolsa de Comercio de Buenos Aires y están vinculadas con la actividad industrial. Dentro de este conjunto de firmas conviven una amplia gama de sectores, entre otros, empresas del sector alimenticio, del cementero, del metalmecánico y siderúrgico. Cabe aclarar, para tener un orden de magnitud, que la facturación anual de 2013 para este panel de empresa, sumó más de $44 mil millones.
Como puede observarse en el gráfico, los costos de venta para este conjunto de firmas pasaron de promediar en forma trimestral 79,3% del total facturado en 2012, a un piso de 69,6% durante el último trimestre de 2013. Esta caída de los costos de venta en términos de la facturación, permitió mejorar sustancialmente los márgenes de rentabilidad del año 2013; que habían sido muy moderados el año anterior. Para tener una idea, mientras que en 2012 el resultado operativo para este panel de firmas fue -en promedio- del 5,5% de las ventas; en 2013, el cociente pasó de 6% durante el primer trimestre y escaló hasta alcanzar un pico de 13,7% el último trimestre del año pasado.
Producto de la significativa merma en los costos de venta y la sustancial mejora de la “caja” (resultado operativo), las empresas industriales verificaron un incremento de la rentabilidad. Como puede observarse, luego de un 2012 con resultados dispares (en el cual se pasó de una ganancia neta del 4% de las ventas, a pérdidas netas prácticamente por el mismo valor); en 2013 la rentabilidad creció en forma ininterrumpida desde casi 2% en el primer trimestre, hasta 7,6% en el último trimestre.
Ahora bien, se podría pensar que la mejora de los ratios de rentabilidad analizados anteriormente proviene de una suba en los volúmenes facturados. Pero en este caso, no es así; la facturación, si bien se ha expandido 20,9% interanual en 2013, ha crecido por debajo del ritmo de avance de los precios. Por su parte, los costos de venta crecieron 14,5% interanual en el mismo período.
¿Qué debiéramos esperar para 2014? Si bien aún no ha finalizado el primer trimestre del año, durante los primeros meses de 2014 se han producido dos fenómenos -relacionados entre sí- que posiblemente impacten en el resultado los balances industriales del primer trimestre: por un lado, se ha registrado una significativa aceleración de la inflación y los acuerdos salariales tienden a cerrarse en un andarivel superior a los del años pasado; por el otro, a pesar de la devaluación de la moneda de enero (que aporta mayor competitividad a este grupo de empresas), la suba de tasas de interés encareció fuertemente el costo del capital de trabajo impactando negativamente en la “caja” de las firmas. En resumen, habrá que esperar unos meses para ver el impacto de estas variables sobre los resultados de los balances industriales.

Fuente: Joaquín Berro Madero

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