Río Cuarto (Télam)
La sexta víctima fatal, Miguel Mattea, de 58 años, jefe de investigadores de la UNRC murió en el Instituto del Quemado del Hospital Córdoba, en la capital provincial, adonde habían sido derivados los heridos de mayor gravedad por la explosión.
La muerte de Mattea fue confirmada por el director del Hospital Córdoba, Carlos Simon, quien dijo que «era el único sobreviviente (de los seis trasladados a ese centro asistencial especializado) que quedaba de la tragedia».
Las otras víctimas, fallecidas en ese orden, son el estudiante Juan Politano, de 22 años, y los docentes e investigadores Lilian Giacomelli, de 42; Carlos Ravera, de 64; Damián Cardarelli, de 43, y Gladis Baralla, de 52.
Estos seis pacientes, desde el primer momento, eran evaluados como «prácticamente irrecuperables», según habían prevenido las autoridades del centro asistencial.
Mattea tenía el 50 por ciento de la superficie corporal con quemaduras y, al igual que en los otros casos, lo que resultó crucial para el desenlace fue la afectación de sus vías respiratorias, explicó Simon.
- 27 diciembre 2007