Angelina Coiçaud-Covalschi presenta “El Rey del Azar”, su nueva novela, mañana a las 19:30 en el Auditorio del Centro Cultural de Comodoro Rivadavia. La presentación, además, contará con la presencia de un set acústico del grupo “Abelardos” y el mago Fabián Martín. La misma fue publicada por la editorial comodorense Vela al Viento, y el arte de tapa pertenece a la fotógrafa Alejandra González.
“El Rey del Azar” tiene como personaje principal al empleado de un casino en una ciudad imaginaria llamada Villa Gaviotas y su relación con el propietario del mismo. Según se detalla desde la editorial, ese “empresario podría ser cualquiera de los que en los últimos 20 años han sabido obtener ganancias en nuestro país. Su caracterización en la novela le puede caber a cualquiera de ellos, por lo que el libro también nos da una perspectiva humana de alguien que nunca apuesta”.
“Si pensamos el título podríamos hablar de casi un oxímoron. ¿Cómo podría alguien ser un soberano del azar cuando bien sabemos que el azar es justamente incontrolable, inmanejable? ¿Cómo es posible que se pueda dominar aquello que alguien alguna vez emparentó con el destino al decir que el azar era una forma sutil de este?”, agrega.
En el libro se conocemos la historia –como la de miles- de un croupier, un cajero de ruleta, que en su infancia fuera muy amigo del empresario y que hoy es un empleado. Esta historia de cruces en las sombras es la que cuenta Angelina Coiçaud-Covalschi, las luces y sombras de la personalidad de este hombre que puede ver el conjunto de hechos desde los múltiples puntos de vista que le permite vivir a la sombra de aquel empresario, pero a su vez también estas vistas lo enfrentan a sus convicciones, a sus sueños, a sus posibilidades y a las puertas y ventanas que “el rey del azar” podría abrirle si quisiera hacerlo.
“Descubrimos en este libro la metamorfosis de Vicente, el croupier, que en principio conocemos como casi una némesis del empresario y su paulatina transformación en otra persona, alguien que va cediendo de a poco en sus convicciones y valores, seducido por lo que ve y tiene al alcance de la mano”.
La novela es actual, de ágil y fácil lectura, con un lenguaje llano y sencillo que se libera de juicios de valor sobre el empresario y sobre el croupier que sería un lugar común y un pozo en el que fácilmente podría caerse desde la narración, establece distintos estadios donde pensar la relación con la realidad y estilo de vida, incluso el capitalismo, y sobre todo es un claro llamado de atención a lo que hoy es un mundo de apariencias, donde lo importante parecen ser las máscaras y lo notable es la sofisticación de las mismas.