Santander (Télam)
Su retirada se decidió hace cuatro años, pero se aplazó hasta que comenzara la reforma de la Plaza del Ayuntamiento de Santander, un lugar que hasta el año 2001 se llamó Plaza del Generalísimo Franco.
Construida en cobre por el artista José Capuz, había sido emplazada en el lugar en 1964 y era una de las más emblemáticas.
La razón radica en que es gemela, hecha con el mismo molde, de la que en Madrid presidió durante 46 años la plaza San Juan de la Cruz, cercana al céntrico Paseo de la Castellana, y que fue retirada con gran polémica en marzo de 2005.
En Santander, tras la remodelación del lugar, Franco y su caballo de cobre no regresarán a la plaza. El alcalde, perteneciente al conservador Partido Popular (PP), quiere instalarla “en el futuro Museo de Cantabria, que aún no se ha construido, como elemento histórico de Santander”.
“Es una buena noticia para las miles de víctimas de la dictadura franquista que han tenido que convivir durante 30 años de democracia con numerosos monumentos que exaltan a quienes conquistaron el poder a través de un golpe de Estado”, manifestó en un comunicado la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica, informó la agencia de noticias DPA.
La Ley de la Memoria Histórica, aprobada el año pasado por el Parlamento, permite a las administraciones retirar escudos, insignias, placas y menciones conmemorativas de exaltación de la sublevación militar de 1936, la Guerra Civil (1936-1939) y de la represión durante la dictadura (1939-1975).
Aún queda una estatua de Franco en Melilla, en la que el dictador está sin caballo, aunque el Gobierno de la ciudad autónoma anunció su intención de retirarla hace unos meses en cumplimiento de la Ley de la Memoria Histórica.
El vicepresidente primero del Gobierno de Melilla, Miguel Marín, aseguró que la ciudad autónoma también retirará la suya de la vía pública “en breve”, según informó la agencia de noticias Europa Press.
- 19 diciembre 2008