Stella Maris, el club más nuevo de la Liga de Fútbol de Comodoro Rivadavia, pero con muchos años en Veteranos y en Liga de Barrios, cambió la cara en esta cuarentena gracias al trabajo de dirigentes y colaboradores, que ponen el cuerpo para que, cuando regrese la actividad, el predio se encuentre en las mejores condiciones.
Héctor Echaniz, presidente de la institución, le comentó a El Patagónico cómo vienen trabajando. “Con mi sobrino Lucas y un par de chicos más, con algunos integrantes de la comisión, pintamos todo el cerco olímpico, hicimos estacionamiento, podamos los árboles, pintamos toda la parte de vestuarios, el túnel, renovamos donde hacemos la venta de choripanes. Ahora paramos un par de semanas por el mal tiempo”, señaló.
Asimismo, buscan seguir ampliando la tribuna. “Habíamos conseguido más tubing y Lucas, que es soldador, amplió diez metros más la tribuna que había hecho él. Estamos tratando de conseguir más hierro, para seguir progresando”, rescató.
Mientras tanto, se suma un gran proyecto. “El objetivo, ahora, es arrancar la obra del mini gimnasio con los poquitos materiales que tenemos. Contamos con 2.000 bloques y hierro; faltarían algunos aportes para poder comprar cemento y arrancar”, anunció Echaniz.
“Ya estamos haciendo el proyecto del gimnasio, que va a tener las medidas de una canchita de fútbol de salón. Cuando vinieron de Rawson expusimos lo difícil que es para nosotros, que estamos a la orilla de la playa, entrenar a la intemperie con los más chiquititos”, aseguró, y agregó: “La idea es que todos utilicen ese gimnasio, los veteranos, la Primera, la Liga de Barrios, que también tienen su protagonismo”.