Arcioni explicó también que “esta ley parte de una declaración de una emergencia económica y administrativa, en todos los niveles del Estado (Ejecutivo, Legislativo y Judicial), que obedece a un estado de emergencia económica fundado en la difícil situación económica financiera explicada”.
Ante ello fue que sostuvo que “el primer eje de nuestra propuesta opera sobre la economía del Estado. Necesitamos saber dónde estamos parados, a quienes le debemos, cuánto debemos y a quienes les podemos pagar primero”.
Para ello, “obviamente suspendemos pagos y solicitamos la construcción de un relevamiento de la deuda publica provincial”.
“El segundo eje de la modernización- agregó- está dirigido a la suspensión momentánea de todo subsidio que realmente no resulta necesario o al reacomodamiento de los que deben continuar de acuerdo a las verdaderas necesidades”.
En cuanto a la modernización del Estado y al reordenamiento de la administración” dejó en claro: “nadie vea con temor a la modernización, en particular frente a pérdidas de empleo o condiciones laborales. Todo lo contrario. En un Estado eficiente y moderno todos estaremos mejor”.