Un condenado por abuso sexual de chicos no podrá continuar concurriendo a la universidad

Un condenado por abuso sexual contra niños no podrá seguir cursando de modo presencial en la universidad. Así lo dispuso por unanimidad el Consejo Superior de la Universidad Nacional de la Patagonia Austral. Se tomó la medida luego de que docentes y alumnos advirtieran que el condenado cursaba el Profesorado de Historia en el campus universitario gracias a un permiso especial otorgado por la Justicia provincial.

La fuerte presión ejercida por docentes, estudiantes y agrupaciones de izquierda sobre las autoridades universitarias lograron revertir el cursado presencial de Roberto Subirá, quien en 2012 fue acusado a 19 años de prisión por el delito de corrupción de menores, sanción que luego fue reducida en diez años por el Tribunal Superior de Justicia que cambió la tipificación del delito a abuso sexual simple.

Según informa La Nación digital, el caso causó conmoción en esa ciudad dado que Subirá fue encontrado culpable de abuso de por los menos seis niños, perpetrados mientras concurrían a un jardín de Infantes de la ciudad en el cual ejercía como profesor de música.

Ahora, la universidad le garantizó que finalizará el cursado del cuatrimestre, con adecuaciones pedagógicas, pero sin concurrir al Campus universitario como lo hacía hasta ayer. “Queremos sostener que están vigentes y deben ponerse en práctica todos los dispositivos de coordinación institucional que corresponden para asegurar el derecho a la educación a todas las personas privadas de libertad y eso incluye además de la Universidad, al Consejo de Educación, al ministerio de Gobierno y organismos nacionales”, afirmó el ingeniero Hugo Rojas, rector de la UNPA.

Sin embargo, especificó que de acuerdo a la normativa vigente en la casa de estudios la educación en contexto de encierro no se realiza en las aulas universitarias y aclaró que para eso están previstas tres unidades penitenciarias en Santa Cruz, en las localidades de Pico Truncado, Caleta Olivia y Río Gallegos.

“Hay dos niveles para contemplar, uno es la oferta académica que podamos brindar desde la Universidad a las personas en contexto de encierro, otro es la disponibilidad de recursos del servicio penitenciario, provincial y nacional que deberán definir, los espacios, los recursos, los cargos docentes y todo lo que posibilite que las personas detenidas pueden acceder al derecho”, detalló Rojas.

UN CASO COMPLEJO

Desde el año pasado, Subirá asistía en forma presencial a la Universidad. Recién este año, el pedido de información ante las autoridades de una docente que quiso conocer si su futuro alumno era un homónimo o si realmente era el condenado por violación de menores, disparó las alertas, consultas y repudios. “Es un caso muy complejo”, reconoció el rector, que detalló que “un oficio judicial lo autorizaba a salidas transitorias para estudiar, pero no especificaba en qué lugar. Por eso es importante que se implementen los mecanismos necesarios para que se garantice sus derechos».

«Un violador no puede seguir caminando por los pasillos de la UNPA», fue una de las frases más repetidas en las últimas semanas en el Campus universitario, cuando trascendió que el exprofesor de música circulaba por los pasillos como un alumno más.

En la universidad reconocen que fallaron los mecanismos internos, incluso que las autoridades de la Unidad Académica Río Gallegos donde cursó Subirá hasta ayer, no interpretaron correctamente la ordenanza que regula que la educación de personas en contextos de encierro será en la cárcel y no en las aulas comunes.

El caso llegó al Consejo Superior -el cuerpo colegiado que gobierna la Universidad-, que decidió sostener ayer la Ordenanza 194/16 que reglamenta la Educación en Contexto de Encierro como la normativa adecuada para garantizar el derecho a la educación a los privados de libertad, en tanto que se encomendó que el estudiante sea sancionado por las amenazas que hizo a integrantes de la comunidad universitaria a través de las redes sociales.

El condenado no podrá volver al campus, pero sí seguir el cursado a distancia con el acompañamiento pedagógico de la universidad en el marco del sistema de Educación a Distancia y podrá concluir el actual cuatrimestre. Su futuro universitario dependerá de la implementación de los dispositivos entre la universidad y los organismos gubernamentales.

«Siento una alegría enorme de saber que tenemos un respaldo institucional, una universidad que acompaña a las víctimas y que tiene una visión integral de los derechos, que se garantice la educación superior al condenado y también que se garantice el derecho a toda la comunidad de que las víctimas no pueden convivir con abusadores», reflexionó la docente y consejera e integrante del colectivo de géneros en la UNPA UARG, Marina Behrens.

«Que estuviera en la Universidad fue hasta provocador porque nos obligaba a convivir a todos, dado que él fue condenado por casos que pasaron en esta misma ciudad”, acotó.

La Universidad Nacional de la Patagonia Austral cuenta desde 2016 con la Ordenanza 194, que reglamenta la educación en Contextos de Encierro aprobada luego que una situación similar a la actual se judicializó en la Unidad Académica de Puerto San Julián. La ordenanza garantiza la educación a los presos, pero fuera del ámbito universitario.

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