Una madre denuncia que le quieren quitar la tutela de su hija

La mujer criticó a los médicos del Hospital Regional por denunciar que sacó a la pequeña del centro asistencial para continuar con el tratamiento en su domicilio. 

Hace dos meses y medio que una madre vive con la incertidumbre de no saber si perderá la tenencia de su hija por una denuncia del Hospital Regional.

En diálogo con El Patagónico, la mujer explicó que su niña de 11 años tuvo un control el 28 abril con la doctora Flavia Pérez. Allí, la profesional le manifestó que debían internar a la pequeña durante unos días a partir del 3 de mayo. Pasó el tiempo y los profesionales recomendaron que la niña debía seguir internada para continuar con el tratamiento.

La mujer estaba preocupada porque debía trabajar. Su sustento se lo da un puesto en La Saladita. Es por eso que, según ella, les pidió autorización a los médicos para seguir con el tratamiento en su domicilio, comprometiéndose a dos controles por semana. El miedo a que su hija se contagiara de covid también fue un factor determinante en el pedido.

“Me hicieron firmar un papel y pensé que iba a estar todo bien”, aseveró. Pero a los seis días cambió el panorama. “Llega la asistente social (Celeste Zambón) para dejar constancia de que la nena está bien y puede seguir el tratamiento en mi casa, pero pasan otros días y llega el papá a mi casa con 20 policías y con Florencia Godoy, que es la abogada del Servicio de Protección de Derechos de la Niñez, Adolescencia y Familia; una secretaria y el psicólogo Gabriel Godoy. Y me dicen que yo no estaba cumpliendo con los controles y que saqué a mi hija de la internación”, subrayó.

“En ningún momento falté a un control, pero no quiero que mi hija esté en el Hospital por los contagios. Me la sacaron y me separaron de mi hija. La jueza Guillermina Sosa da una orden de que me tenía que separar por 30 días de mi hija. Yo cumplí con todos esos días y de la nada empezaron a hablar del papá como si fuera el mejor del mundo”, cuestionó.

“El papá nos dejó hace un año y medio. No quería ver a sus hijos; les cortaba el teléfono. Y ahora me dicen que el papá es el mejor de todos. A los días me dijeron que él iba a comenzar a visitar dos veces por semana a mi hija. Yo cumplí con todo lo que me dijo la jueza”, destacó.

PEDIDO DESESPERADO

La mujer fue a ver a la magistrada para comunicarle que quería quedarse con la tutela de su hija pero solo logró que la dejaran ver los lunes, miércoles y viernes. “Fui a la oficina del Servicio de Protección de Derechos de la Niñez, Adolescencia y Familia y les dije que quería ver a mi hija porque ella sufre estando sola. Nunca estuvimos tanto tiempo sin vernos”, sostuvo.

Según ella, la asistente social le comunicó que su hija estaba lista para irse pero que estaban decidiendo con quién. “Yo no hice nada; yo no tengo antecedentes; vendo hace 15 años en La Saladita y jamás tuve un problema con nadie”, aseveró.

En este sentido, responsabilizó al Hospital Regional y al Servicio de Protección de Derechos de la Niñez, Adolescencia y Familia por el giro que tuvo la situación. “Todo esto empezó por la doctora Flavia Pérez, la psicóloga Anabela Bersais y la nutricionista. En una oportunidad la asistente social Zambón estuvo presente en el cumpleaños de mi hija y la psicóloga hizo un informe donde dice que yo la traté mal a la asistente social cuando ella no estuvo presente”, cuestionó.

“Después me dejaron estar una hora con mi hija y dijeron que traté mal a la psicóloga porque llegó tarde y yo ni me di cuenta de que llegó tarde. Aparte, ¿cómo la voy a tratar mal si me iba a dejar estar con mi familia?”, destacó.

La madre manifestó que la titular del Juzgado de Familia Nº 2 no la deja ver a su hija y que es la misma que “no hace nada para cobrar la cuota alimentaria. Es la misma jueza a la que estoy pidiendo la cuota alimentaria desde hace un año y seis meses y no hizo nada para que el padre deposite la plata”.

Este martes se presentaron Zambón y Godoy y le pidieron que siguiera cumpliendo con las visitas. “Me dijeron que el sábado mi hija iba a tener el alta y que se iba a arreglar todo, pero no me dijeron si se iba conmigo o si se iba con el papá. Yo quiero que mi hija se quede conmigo”, afirmó Susana.

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