Agredieron a su hijo en la escuela, reclamó y terminó sacándolo de la misma

Una mujer relató el drama que atravesó y que tuvo un desenlace violento cuando, luego de que las autoridades de la escuela se comprometieran a darle forma a un acta de convivencia, la menor agresora y un grupo de amigos le rompieron la luneta del auto. Reclamó a Supervisión de Escuelas y al Poder Judicial.

El hecho ocurrió hace un par de semanas, pero recién trascendió en las últimas horas. Cristina Paredes no dio el nombre del establecimiento donde tuvo lugar su drama, aunque hay indicios para establecer cuál es.

Según le contó la mujer a AZM Tv, su hijo tuvo un altercado con una compañera y fue agredido por ésta en la escalera; ella fue informada y concurrió al establecimiento, donde “se hizo un acta con los preceptores para establecer un código de convivencia”.

Pero mientras esto ocurría, la menor agresora aguardaba a la víctima junto a un grupo de amigos. “Estaban esperando afuera. El (su hijo) avisó a la preceptora que esta menor volvió con ayuda y cuando salimos me revientan la luneta del auto que tenía sobre calle Mitre. Yo estaba con otra menor y con un adulto. Volví a entrar a la escuela, pero ellos se quedaron con el acta de convivencia; nadie se hizo cargo. Yo informé y los compañeros de mi hijo vieron a los atacantes y contaron cómo iban vestidos”.

En la escuela en cuestión le dijeron que “su horario era hasta las 18, así que me mandaron a la comisaría y nadie me pudo garantizar la seguridad de mi hijo”.

Por esa razón, “terminé haciendo la denuncia en Supervisión y sacando a mi hijo de la escuela. Me acerqué a Fiscalía la semana pasada y me dijeron que la agresora tiene 14 años; es inimputable y que no se puede hacer nada con sus padres porque yo denuncié a la menor, así que todo queda en la nada”.

Paredes resaltó que “la escuela no sabe cómo resolver el tema y la agresora sigue en la escuela, provocando violencia. Cuando hice el descargo en redes, se comunicaron padres de esa escuela comentando casos parecidos, pero como sus hijos siguen ahí no se animan a hacer las denuncias”.

La mujer admitió que existen casos similares en otros establecimientos de Comodoro, más allá de episodios de inseguridad al ingreso y egreso de las escuelas, por lo que “estamos tratando de reunirnos. Queremos pedir una ley o un amparo para los menores. A las siete y media, cuando entran, está oscuro, y a las seis de la tarde también. Más allá de que las paradas estén cerca, hay muchos chicos rondando que no van a la escuela”.

En este contexto, Cristina Paredes entabló relación con Noelia Alderete, la mamá de Gonzalo, el chico de 17 años que fue asesinado el pasado 21 de mayo en el barrio Ceferino, mientras aguardaba el colectivo para ir a estudiar.

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