Bruno Alberto Sambueza deberá permanecer en prisión al menos un mes. Es lo que dispuso la jueza Raquel Tassello en la audiencia de este miércoles, luego de que el sujeto ingresara esta semana a robar dos veces en 24 horas al mismo domicilio del barrio Pueyrredón, propiedad de Enrique Papaiani, de 88 años. Se sospecha que también había ingresado a la vivienda de La Nación y Francisco Behr el viernes pasado.
La fiscal Belén de la Canal recordó los hechos que llevaron a Sambueza a tener una nueva audiencia en esta jornada, luego de la que tuvo el martes al mediodía. Es que apenas el juez Miguel Caviglia dispuso su libertad, volvió al domicilio de Papaiani para continuar con sus fechorías. Y nuevamente lo detuvieron.
Para fundamentar su decisión, la jueza resaltó que existía peligro de fuga y entorpecimiento del proceso. En el primer caso porque dio un domicilio en la calle Nahuel Huapi donde la policía comprobó que no reside. “Ni la mamá sabe su actual domicilio”, apuntó la jueza.
En cuanto al entorpecimiento de la causa, el mismo quedó demostrado en el hecho de que Sambueza sabe dónde vive su víctima, así como quienes lo ayudaron cuando él ingresó a robarle.
Otro dato no menor son los antecedentes del delincuente, quien ya tiene una condena a 3 años y 9 meses de cumplimiento efectivo, dictada el 29 de noviembre de 2019. La misma había sido resultado de una unificación de penas, ya que Sambueza cuenta con un “rico” historial delictivo.
“No tiene domicilio fijo, ni arraigo. Pasó por estas oficinas varias veces y mostró rebeldía, como cuando dijo que vivía en Zúñiga 690 y cuando fue la policía a comprobar, allí dijeron no conocerlo”, sostuvo la fiscal De la Canal.
La jueza coincidió en que en este caso no alcanzaba con una medida de restricción, en virtud también de la posibilidad de una nueva condena para Sambueza, dado que la fiscal cuenta con dos meses para concluir la investigación.
De este modo, a pesar de la oposición de la abogada defensora, Sambueza estará tras las rejas al menos hasta el 25 de noviembre al mediodía.
EL PEDIDO DE ENRIQUE
Enrique Papaiani tiene 88 años y es la víctima en este hecho. “Por fin veo que la jueza Tassello tuvo un juicio apropiado a la causa, pero ¿qué seguridad nos ofrece la justicia?”.
El hombre, acompañado por su hija, estuvo presente en las dos audiencias judiciales. Y este miércoles intentó dialogar con Sambueza. Pretendía ofrecerle dinero a cambio de una notebook y un celular que le llevó. Es que allí tenía fotos de nietos y hasta de un bisnieto al que recientemente conoció en México.
“Entró tres veces a mi casa. El viernes aprovechó que yo miraba un programa de las elecciones y estaba abstracto. Dejé abierta la puerta de atrás y se llevó la notebook, un celular y herramientas. El lunes tenía todo cerrado, pero la ventana del dormitorio abierta porque estaba ventilando. Me vio que yo estaba con la computadora, abstracto. Se llevó 7 mil pesos que tenía en la mesa de luz y fue al dormitorio de mi hijo, que ya no vive acá, para llevarse remeras y pantalones. También pasó por el comedor y sacó tres cuchillos”, enumeró.
Esa vez fue detenido, tras la intervención de una policía, pero el martes al mediodía fue liberado y regresó a la casa de Enrique, donde esta vez eligió zapatillas para llevarse. Pero la víctima lo escuchó y no dudó en enfrentarlo, obligándolo a huir rompiendo una ventana. De todos modos, el adulto mayor salió al patio y lo encerró, aunque no pudo detenerlo. Sin embargo, con la ayuda de un vecino que fue policía lo persiguieron y lograron detenerlo.
“Se reía de nosotros; se paraba y golpeaba los celulares que se había llevado, aplaudiendo”, dijo con impotencia Enrique, a quien el martes Sambueza le llevó el nuevo teléfono que le habían acercado sus allegados.
“Yo no me voy a sentir inseguro y no me voy a ir de mi casa, pero me siento mal de ánimo. Pido que le den dos años y lo rehabiliten”, expresó el hombre, mientras su hija –con menos optimismo- sentenció: “al menos por un mes vamos a estar tranquilos; luego veremos porque esto sigue, no termina acá”.