Cómo se planeó y ejecutó el operativo para matar a Bin Laden

El operativo militar que terminó con la vida de Osama Bin Laden, el hombre más buscado por Washington, duró 40 minutos y fue planificado milimétricamente por un pequeño equipo, luego que el seguimiento de un mensajero de extrema confianza del islamista permitió dar con su paradero.

Washington (Télam)
Fuentes de inteligencia estadounidenses dijeron que el mensajero, cuya identidad no fue revelada, dio la pista crucial que permitió a la CIA dar con el paradero del líder de Al Qaeda en Pakistán y a los agentes de la fuerza especial “Navy Seals” desarrollar el operativo que culminó con una certera bala en su cabeza.
Tras décadas en que la inteligencia y el ejército estadounidenses siguieron diversas pistas inconducentes, la información crucial que permitió ubicar a Bin Laden se originó en la prisión de Guantánamo, hace cerca de cuatro años, dijeron estas fuentes, citadas por medios estadounidenses y europeos.
Todas las fuentes hablaron bajo condición de anonimato porque las circunstancias que rodearon el operativo es información clasificada, informó la cadena de noticias CNN.
Allí, en medio de interrogatorios intensivos, algunos de los detenidos terminaron por entregar el seudónimo del mensajero a los organismos de seguridad e informaron que se trataba de un protegido de Sheikh Mohammed, el cerebro de los ataques del 11-S, preso también en la cárcel de Guantánamo.
La CIA tardó años en cruzar datos y reconocer la región donde éste operaba y, a partir de ahí, determinar la localización donde el mensajero de Bin Laden y su hermano vivían en Pakistán, un fastuoso recinto en la exclusiva localidad militar de Abottabad, al norte de la capital de Pakistán, Islamabad.
Tras semanas de examinar fotografías vía satélite e informes de sus espías los agentes establecieron que el mensajero y su hermano vivían junto con otra familia, según un alto funcionario estadounidense citado por la estadounidense CNN y el diario británico The Guardian.

OPERATIVO
En setiembre pasado, la inteligencia estadounidense determinó que había “una gran posibilidad” de que Bin Laden estuviera escondido dentro del complejo. En febrero, los agentes supieron que esa familia era nada menos que la familia Bin Laden.
En marzo, el presidente estadounidense, Barack Obama, inició una serie de reuniones en la Casa Blanca en la que tomó cuenta de todos los detalles de la operación, mientras un grupo de elite del ejército preparaba el asalto a la mansión búnker.
El pasado viernes, 29 de abril, Obama ordenó llevar a cabo el operativo, informó CNN.
Con la orden de Obama, helicópteros Chinook descendieron en medio de la oscuridad con dos decenas de hombres de elite de la Marina SEAL Team Six, munidos con gafas de visión nocturna, que se deslizaron por cuerdas y llegaron al recinto de altas paredes en Pakistán.
Bin Laden resistió el asalto, pero fue asesinado junto a sus guardaespaldas, dijo ayer el asesor de Obama en cuestiones de contraterrorismo, John Brenan, uno de los pocos funcionarios que dio información en “on” sobre el operativo.
Otros tres hombres adultos también murieron en el ataque -que no dejó bajas estadounidenses-, entre ellos uno de los hijos de Bin Laden y una mujer que al parecer era una de las esposas del líder islamista, según dijo Brenan.
El asesor de Obama dijo que el cuerpo de la mujer se posicionó de tal forma que “ella estaba siendo usada de escudo”, pero agregó que no quedó claro si lo hizo motu propio o si fue obligada a hacerlo por el hijo de Bin Laden.
Tras la operación, los soldados abandonaron el lugar en helicóptero y sepultaron a Bin Laden en el mar debido -según el relato de un funcionario estadounidense- a la dificultad de enterrarlo en un tercer país.
El Departamento de Defensa informó que antes de lanzarle al mar envuelto en una bola pesada, se procedió con el ritual islámico. Uno de los dos helicópteros fue destruido por las propias fuerzas estadounidenses al comprobar que tenía problemas técnicos.
Al anunciar en la noche del domingo su muerte, el presidente Obama dijo que el hecho debe recordar a los ciudadanos estadounidenses que ese país “puede hacer lo que se proponga”, pues esa es su historia.

Comunicado oficial de la Cancillería
Buenos Aires (Télam)
La república Argentina manifestó ayer el “profundo rechazo a quienes utilizan la política o la religión para cometer acciones criminales” y consideró que la muerte de Osama Bin Laden “coloca al terrorismo internacional, una vez más, como tema central de la sociedad”.
Así lo comunicó ayer un comunicado oficial emitido por la Cancillería: “La muerte de Osama Bin Laden coloca al terrorismo internacional, una vez más, como tema central de la sociedad. La República Argentina manifiesta su profundo rechazo a quienes utilizan la política o la religión para cometer acciones criminales”, sostuvo el Gobierno nacional al dejar planteada su posición en el escrito.
En ese sentido consideró que “la operación militar que ha llevado a la muerte al responsable de tanto dolor inocente ocurre en momentos en que el mundo árabe busca reformas democráticas que permitan a sus pueblos vivir en libertad. La Argentina desea que los acontecimientos de las últimas horas no desvíen a los pueblos del Medio Oriente del camino de los cambios en paz”.

Fuente:

Las Más Leídas del Patagónico