Cruz Roja: el movimiento internacional que se originó por la compasión de un comerciante

Altruismo y socorro del herido fue en un principio la motivación del suizo Henry Dunant. En recuerdo de su natalicio, el 8 de mayo de 1828, se celebra el aniversario de la organización humanitaria. En esta ciudad la presencia llegó por la falta de enfermeras para atender a un pueblo pujante. El Hospital Alvear fue su primera sede. En la actualidad, la filial promueve campañas solidarias y de primeros auxilios. Mientras se sigue nutriendo de voluntarios que hacen vida el concepto de solidaridad.

 Fue el 25 de junio de 1859, que el suizo Jean Henry Dunant cayó en la cuenta que nadie se dedicaba a atender a los heridos en las batallas que llevaba a cabo el emperador Napoleón III, que combatía a los austríacos en Italia.

La compasión pudo más en el corazón del comerciante y tras ser testigo de las secuelas de la batalla de Solferino, organiza junto a las mujeres de la aldea planes de socorro para los heridos de ambos bandos bajo el grito de “todos somos hermanos”.

El Movimiento de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (aplicada en 1876 durante la Guerra de Oriente) ya está en marcha. Con el correr de los años y las guerras, el mismo será reconocido en diversos campos de batalla, donde se entiende que su misión es la ayuda humanitaria. Lejos de cualquier ideología, credo o religión.

En 1874, y tras una década que marcó a fuego a la Argentina por los heridos por la Guerra del Paraguay primero, y luego por una epidemia de fiebre amarilla (1871), y de cólera (1873-4) la Cruz Roja se forma en el país.

El 1 de diciembre de 1944, y ante la escasez de enfermeras en una ciudad que se expande al ritmo de la industria petrolera se crea la filial Comodoro Rivadavia.

LAS SAMARITANAS

En una localidad industrial, el Hospital Alvear carecía de enfermeras, por ello ese lugar fue el primer centro de operaciones de la Cruz Roja Filial Comodoro Rivadavia, que capacitaba a las mujeres para que ejerzan como ‘samaritanas’ (enfermeras).

“En ese momento no había centro de capacitación alguno, y la Cruz Roja se establecía como tal. Luego con la creación de la carrera de enfermería en la universidad local dejamos de cumplir esa función.

Hay que pensar que años atrás uno empezaba como ayudante en el hospital y luego de capacitaciones y antigüedad pasaba a desempeñarse como enfermera. Hoy la carrera esta profesionalizada”, sostuvo Jorge Michiardi, integrante de la comisión directiva.

En los comienzos, las “samaritanas” no solo atendían los requerimientos físicos de los enfermos, sino eran asistentes del médico en lo emocional, dado su función lo involucraba mucho más tiempo con los pacientes que el doctor.

CON UNA IMPRONTA DE PROMOCION Y PREVENCION ACTIVA

En la actualidad, la sede de la Cruz Roja filial Comodoro Rivadavia -única en todo el Chubut- se encuentra ubicado sobre ruta 3 y atiende requerimientos de distintos establecimientos educativos u ONG los lunes, miércoles, viernes y feriados de 17 a 20. Y los martes y jueves de 14 a 16.

Aunque son muchos más los jóvenes que se acercan para hacer concreta su solidaridad, anotándose como voluntarios. Con la misión de clasificar donaciones, acompañar a los miembros a charlas de primeros auxilios en las escuelas primarias o difundir folletería sobre enfermedades contagiosas y los recaudos a tener en cuenta.

“Ahora nosotros estamos en un plan estratégico de la Cruz Roja Argentina, pero en definitiva las áreas se siguen manteniendo. Existe un área de desastre, de HIV Sida, de atención a la tercera edad -hace poco fueron a donar ropa al hogar Pablo XI- y por ahí estamos acotados porque somos una filial chica. En otras (son 63 filiales en todo el país) se brindan otros servicios como escuela de enfermería o técnicos en laboratorio. Nosotros dependemos del recurso humano, los mismos miembros de la comisión directiva trabajamos ad honórem”, sostiene Jorge, quien en 1986 ejerció como guardavidas y vio que su función iba más allá que resguardar la vida de las personas en el agua.

A su lado, Dora Carrasco sintió algo similar cuando acompañaba a su hijo en un grupo juvenil en barrio Laprida y entendió que la solidaridad trasciende fronteras.

“Como Cruz Roja hemos tenido multiplicidad de intervenciones en lo que no solo fue la vida de la ciudad sino también los acontecimientos que sucedieron en la provincia, como el hantavirus en su momento, o los recientes incendios forestales que se suscitaron en este año. Tampoco trabajamos solos, sino en un trabajo mancomunado con otras organizaciones como ‘CAI Solidaria’ o ‘Comodoro 4x4’”, remarcaron.

Entre quienes llevan más de veinte años trabajando en forma voluntaria se encuentra Raúl Robledo, quien supo saber lo que era la necesidad. Y a partir de 1991 se unió a la Cruz Roja para ayudar a los demás respetando el dolor ajeno.

Alrededor de ellos, cerca de 15 jóvenes donan su tiempo clasificando las distintas bolsas de alimentos no perecederos, ropa y agua que llega al edificio de Km 3 -que se sostiene con los aportes de su estacionamiento, y el alquiler del edificio cercano al hospital Regional que en su momento fue pensado como banco de sangre, aunque intereses involucrados impidieron ello- desde distintas empresas y personas particulares.

Entonces el círculo de la solidaridad sigue consolidando bases, y encuentra en la Filial de la Cruz Roja de Comodoro Rivadavia un espacio donde personas altruistas donan su tiempo a favor de los demás.

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