- Falta de experiencia laboral.
- Escaso compromiso y valoración del empleo como oportunidad de desarrollo.
- Poca tolerancia a los ambientes de presión.
- Búsqueda de cambios rápidos en el desarrollo laboral.
- Actitud informal y la poca capacidad de desenvolverse en una entrevista laboral.
- Ausentismo y puntualidad.
- Falta de habilidades “blandas”, como proactividad, innovación y creatividad.
- Carencia en redacción y oratoria.