Declararon los dos comandantes del destructor que buscó al submarino San Juan frente a Península Valdés

En audiencias testimoniales celebradas en el Juzgado Federal de Caleta Olivia, ayer prestaron declaración los capitanes de fragata Leandro Nonide y Daniel Giúdice, comandante y subcomandante del destructor "Almirante Brown". Esa fue una de las naves de la Armada Argentina que participó en la primera etapa de búsqueda del submarino ARA San Juan inmediatamente después de que desapareciera el 15 de noviembre con sus 44 tripulantes.

Caleta Olivia (agencia)

Los capitanes de fragata Leandro Nonide y Daniel Giúdice declararon de manera separada ante la presencia de la jueza federal Marta Yáñez, los secretarios Miguel Viscardi y Anabella González y el fiscal Lucas Colla.

Como hecho significativo, en la segunda de las audiencias también lo hicieron tres abogadas querellantes que representan a los familiares de los tripulantes del submarino, Lorena Arias, Sonia Kreischer (asociada con Luis Tagliapietra) y Valeria Carreras (asociada con Fernando Burlando).

Hay que recordar que el destructor multipropósito rastrilló una amplia zona marina, a unas doscientas millas frente a la Península de Valdés, ocasión en la que se detectaron ruidos provenientes de fondo marino, presuntamente de golpes contra un objeto metálico que pudieron haber sido efectuados por quienes, hipotéticamente, aún estaban con vida en el submarino.

De manera precisa fueron cuatro sonaristas de otra nave, los de la corbeta misilística “Spiro”, quienes informaron de ello a sus superiores y hace pocas semanas lo ratificaron ante la jueza Yáñez cuando fueron citados a prestar declaración testimonial.

RUIDOS MISTERIOSOS

Los oficiales del “Brown” no formularon ayer declaraciones a la prensa, pero pudo saberse que en el caso del capitán de fragata Giúdice, éste habría manifestado que su nave acudió a prestar apoyatura a la “Spiro” y que él también escuchó los ruidos junto a los sonaristas de su destructor, pero consideró que no corresponderían a un submarino.

Por esa razón, cuando le preguntó cómo interpretó ese fenómeno acústico, Giúdice se remitió de la calificación que le diera uno de los sonaristas del Brown: “posible submarino” pero “confianza baja”.

En este punto vale señalar que, por el contrario, la mayoría de los especialistas de la “Spiro”, consideraron que la probabilidad era alta.

El informe oficial de esta circunstancia fue transmitida a quien coordinaba el operativo de búsqueda iniciado a los pocos días de que se perdiera contacto con el ARA San Juan, el 15 de noviembre de 2017.

Por otro lado, el segundo comandante del destructor no habría podido dar precisiones sobre la profundidad de la cual provenían los golpes y más adelante, cuando la jueza Yáñez le preguntó cuándo se había enterado la anomalía hidroacústica que revelara un organismo internacional con sede en Viena, dijo que ello fue cuando el destructor retornó al apostadero de Puerto Belgrano.

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