Desde hace una semana un condenado está en huelga de hambre en la alcaidía

Pablo Lara, un joven condenado por homicidio en Esquel que llegó trasladado a la alcaidía policial de Comodoro Rivadavia luego de incidentes que protagonizó en una comisaría de la ciudad cordillerana, denunció ante El Patagónico que lleva siete días en huelga de hambre; que presentó un hábeas corpus y que no logra una respuesta por parte de la Justicia Penal y del Juzgado de Ejecución esquelense frente a su pedido de traslado para ver a sus tres hijos, a los que no ve desde hace nueve meses.

Pablo Lara tiene 24 años y cumple una condena de 15 años de prisión por el homicidio de Segundo Rojas, ocurrido el 4 de mayo de 2014 en Esquel. Se encuentra alojado en la alcaidía policial de Comodoro Rivadavia, donde fue trasladado a principios de 2017, luego de haber protagonizado inconvenientes en una comisaría de la localidad cordillerana.

Sin embargo, ayer denunció ante El Patagónico que hace nueve meses que no ve a sus hijos y le pide al juez José Colabelli que lo traslade a Esquel. “Estoy haciendo las cosas bien, quiero estar cerca de mis hijos”, afirmó.

Lara se comunicó por teléfono a la redacción de este diario porque dice que los hábeas corpus que presentó para su traslado le fueron rechazados y pide atención de su caso al Juzgado de Ejecución de Esquel.

Señaló que lleva siete días en huelga de hambre en reclamo de su traslado. Está pesando 60 kilos. Describió que ha bajado mucho de peso en estos días, pero que desde la alcaidía no respetaron el protocolo del pesaje. Es que los celadores debían pesarlo día a día. Sin embargo, asegura que esto no sucedió.

Lara se encuentra alojado en el pabellón 5 bis, de buena conducta. Allí muchos de los que están junto a él gozan de salidas transitorias. “Acá los pibes ya están ganando la calle”. contó Lara y le pide al juez de ejecución de Esquel que “me preste atención”.

Subrayó que solo una vez lo llevaron a ver a sus hijos. Fue por el término de 10 días hace nueve meses y lo volvieron a traer. Desde entonces no ve a sus hijos y quiere estar cerca de ellos. “Pido mi traslado a la U 14 o a una comisaría de Esquel, porque mi familia no puede venir”, explicó.

El reclamo de Lara ya fue puesto en conocimiento de la Defensa Pública de Comodoro Rivadavia para que tramite el reclamo ante el Juzgado de Ejecución de Esquel y tome intervención.

TERMINO LA PRIMARIA

“Estoy en un pabellón de buena conducta”, resaltó Lara para referirse a que su situación ya ha cambiado con respecto a los problemas que mantuvo con la seguridad de los recintos tanto en la comisaría de Esquel como en la alcaidía comodorense.

Incluso Lara acaba de terminar sus estudios en educación primaria y ahora buscará seguir estudiando en la secundaria. Sabe que esos progresos en educación también restarán meses de pena efectiva en su condena, de la cual ya lleva tres años.

“Me recibí hace unos poquitos días, me entregaron el certificado de que terminé la primaria, después me tienen que descontar el tiempo”, planteó.

El joven fue condenado a 15 años de prisión tras haber sido encontrado culpable del homicidio de Segundo Rojas. Según la acusación que se presentó en el juicio, lanzó con violencia una enorme piedra contra la cabeza de la víctima quien estaba en el suelo.

Antes de ese juicio Lara ya había aceptado un juicio abreviado como autor de tres hechos que fueron calificados como desobediencia y daño, tentativa de hurto y lesiones graves, por los que fue condenado a dos años y medio de prisión en suspenso, los que se sumaron a los 15 años por la muerte de Rojas.

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