Elevan a juicio el femicidio de María Soledad Arrieta

La fiscal María Laura Blanco pidió ayer que se eleve a juicio la causa en la que se investiga el femicidio de Soledad Arrieta, quien fue maniatada y prendida fuego durante la madrugada del 5 de febrero de 2018 en una vivienda de Juan Manuel de Rosas al 3.600 del barrio Abel Amaya. El juez Jorge Odorisio resolvió elevar la causa a juicio, a partir de las pruebas aportadas por la acusadora pública.

En la Oficina Judicial de Comodoro Rivadavia se desarrolló ayer la audiencia preliminar a juicio por el femicidio de María Soledad Arrieta, ocurrido el 5 de febrero de 2018. La causa tiene como único imputado a su pareja Gustavo Servera, a quien la fiscal María Laura Blanco lo acusa de “homicidio agravado por haber sido cometido contra el cónyuge, y por haber sido cometido a una mujer siendo perpetrado por un hombre, mediando violencia de género”. En caso de ser hallado penalmente responsable durante el juicio, Servera podría recibir la pena de prisión perpetua.

Blanco solicitó que se eleve la causa a juicio. Según su relato, Arrieta se encontraba en la vivienda trasera de Juan Manuel de Rosas al 3600, del barrio Abel Amaya, cuando se hizo presente su esposo, Servera, quien residía en el inmueble ubicado en la parte delantera del predio.

En la hipótesis fiscal surge que el hombre ingresó presuntamente por una ventana lateral, y mediante golpes y utilizando un lazo metálico que colocó alrededor del cuello de Arrieta, ejerció presión y la redujo. El ataque reseñado, según la fiscal, le produjo a Arrieta escoriaciones lineales en diversas partes del cuerpo, entre ellas en el tórax del lado derecho y dos equimosis en la parte delantera del cuello.

Luego, de acuerdo al relato de la acusadora pública, Servera llevó a Arrieta al dormitorio de la vivienda donde la roció con un líquido inflamable y la prendió fuego, tras lo cual se retiró del lugar, provocando así la muerte de la víctima por quemadura extensa y quemadura de vías aéreas.

Según Blanco, el ataque se produjo como conclusión de una relación signada por violencia de género en la que Arrieta se encontraba en una situación de subordinación y sometimiento hacia Servera, en una relación desigual de poder.

Blanco le solicitó al juez Jorge Odorisio el mantenimiento de la prisión preventiva del imputado hasta la finalización del debate, ya que persisten los peligros procesales por los cuales se le dictó la medida, y citó los peligros de fuga y entorpecimiento de la investigación. También mencionó la gravedad del delito y los elementos de convicción suficientes para tener al imputado como probable autor del hecho.

La fiscal recordó que Servera declaró y dio su coartada, y que el Ministerio Público en su deber de objetividad debió investigar esa versión, pero que ello no lo sacó del lugar de sospechoso.

Miguel Romero, defensor de Servera, también ofreció prueba y no planteó objeciones a la calificación legal del caso.

Finalmente el juez penal resolvió elevar la causa a juicio oral y público ante un tribunal colegiado, admitiendo la prueba ofrecida por las partes. También resolvió mantener la prisión preventiva del imputado hasta la finalización del debate.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario


Las Más Leídas del Patagónico