En el barrio Padre Corti quieren expulsar a una familia

"Se han hecho audiencias, pero siguen ocasionando problemas", admitió el jefe policial de la jurisdicción. El martes a la noche hubo serios incidentes luego de que tres integrantes de dicha familia hurtaran mercaderías en un comercio.

En el barrio Padre Corti –al lado de Ciudadela, en la ruta 39- están alterados por el comportamiento de una familia que desencadenó una batalla campal el pasado martes a la noche a partir de un hurto que tres de sus miembros cometieron con el método “piraña” en un comercio del sector.

Los vecinos de Ciudadela denuncian que todo empezó cuando esa familia –a las que denominan “los trapitos”- fue trasladada allí hace poco más de un año. Desde su llegada son comunes los robos y asaltos y ahora piden que los trasladen nuevamente.

Al respecto, el comisario Walter Cornelio explicó a LaCienPuntoUno que “yo me hago cargo de esta dependencia desde el mes de marzo y ya del año pasado estaban los reclamos con esta familia que se domicilia en la calle Cerro Tres Cruces”.

“Ha habido denuncias contravencionales, penales. Todas fueron elevadas tanto a la Fiscalía como al Juzgado de Paz. Las últimas a la fiscalía contravencional. Se han hecho audiencias, pero aparentemente integrantes de esta familia siguen ocasionando problemas o situaciones que molestan al resto de los vecinos”, dijo y agregó que “la mayoría son adolescentes, menores de edad”.

En tanto, un grupo de vecinos pide que los expulsen del barrio. “A los chicos no los podemos mandar solos a la escuela, no podemos subirnos al colectivo, ni ir al kiosco a determinadas horas porque te roban”, precisó una vecina que por obvias razones no quiso dar su nombre.

En tanto, reclamó que “la comisión debería acompañarnos como vecinos porque ellos están representando al barrio y tienen que ponerse en nuestros zapatos. Pero no lo hacen y este es un problema”.

“Antes de tener que lamentar una muerte queremos salir y empezar a ver qué solución nos dan. ¿Qué tenemos qué hacer? ¿Ir y prenderles fuego la casa para que se vayan?”, reclamó.

“Que los saquen, no queremos que venga la policía a acampar acá. Ellos tienen otros inmuebles; entonces que se vayan a otro lado. A ellos los y trajeron del Máximo Abásolo, o La Floresta, y no es justo”, agregó.

Por su parte, otra de las vecinas comentó: “el barrio era super tranquilo hasta que vino esta gente. Estos se adueñaron del barrio. Tengo 60 años y no puedo vivir con miedo de ir al almacén o de subirme al colectivo. Ellos andan siempre en patota. Pedimos vivir en paz. Que se los lleven de una buena vez”.

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