A la 1:50 de ayer dos delincuentes de 1,70 de estatura y encapuchados llegaron hasta el local comercial “Popinos”, de avenida Polonia y Balbín del barrio San Cayetano, para llevarse por segunda vez en ocho días la recaudación del comercio a punta de “tumbera”.
Es que la víctima, un joven que atiende en el comercio que está abierto las 24 horas, reconoció a uno de los asaltantes como el mismo que le apuntó el lunes 7 de noviembre con la misma arma de fabricación casera.
Los delincuentes se llevaron 700 pesos de la caja registradora luego de amenazar a un hombre y una mujer que trabajaban en el lugar, además de alzarse con dos botellas de champagne.
El ladrón que llevaba el arma volvió a encañonar al empleado a través de una pequeña ventana por la cual el lunes de la semana pasada ya lo había amedrentado. Así se llevó el dinero en efectivo.
En el caso tomó intervención la Seccional Sexta de Policía y la Brigada de Investigaciones.