Leon Logothetis era agente de bolsa en Londres; un día, tras una larga jornada de trabajo, se puso a ver "Diarios de motocicleta", la película que narra el viaje por Latinoamérica de "Che" Guevara. Entonces, se dio cuenta de que su vida, tal y como la conocía, no tenía sentido, así que lo dejó todo y se dispuso a recorrer el mundo como el protagonista del film: sin apenas dinero, basándose en el altruismo de aquellos con los que se cruzaba.
"Tenía todo lo que necesitaba a nivel material, pero estaba emocional y espiritualmente en bancarrota. Pensaba que la vida debía ser algo más. Quería conectar con la gente en lugar de sentarme tras un trozo de madera", cuenta Leon.
Poco después, se encontraba rumbo a los EEUU, decidido a emprender su aventura y a contarlo: quería mostrarle al mundo que vivir de la amabilidad de la gente era posible no sólo en la América del Sur de los 50; también en la América del Norte del siglo XXI. Con esa premisa, contactó con un amigo suyo que trabajaba en la televisión, para ver si era posible grabar el viaje y extender así su tesis a través del mundo.
"Tuve mucha suerte, porque el programa se emitió en Nat Geo (el canal de televisión de National Geographic). Si no lo hubiésemos grabado, no habría tanta gente inspirada por mi viaje", comenta el inglés. El show, "Amazing Adventures of a Nobody", fue un éxito, y desde entonces, el viajero ha filmado otras dos temporadas más, en las que recorre Asia y Europa.
También ha dado a luz otra serie, "The Kind Way Around", en la que recorre el globo en una motocicleta ofreciendo regalos inesperados que cambian la vida de los buenos samaritanos que va encontrando.
Asimismo sus aventuras le han servido para escribir un par de libros con el mismo nombre que sus programas, y otro más llamado "Live, Love, Explore: Discover the Way of the Traveler"; "A Roadmap to the Life You Were Meant to Live".
Sin embargo, aunque contado así parezca un camino de rosas, lo cierto es que depender de la amabilidad de los demás para viajar no ha sido del todo fácil: "la mayoría de la gente no quería ayudarme, lo que por supuesto estaba bien, pero cuando conocía a esa persona que sí quería, eran como encontrar un ángel", comenta Leon.
"Lo mejor de viajar así, sin dinero, es que me forzaba a conectar con la gente. Solo podía cruzar el país si otros me ayudaban, así que si eres muy valiente y te encanta conectar con otros y aprender acerca de ti mismo, es una forma genial de recorrer el mundo. Saca lo mejor de ti y de de los demás", sostiene Leon.
De hecho, lo que más le ha sorprendido en sus periplos es encontrar a tanta gente dispuesta a ayudar. "El planeta está lleno de buena gente. A veces vemos las noticias y parece que sólo ocurren cosas malas, pero suceden también muchas buenas. No las vemos a menudo, pero están ahí", explica sonriendo.