Esquel amplió su oferta turística con la propuesta de verano de La Hoya

Luego de la temporada invernal que tuvo excelentes resultados, el Centro de Actividades de Montaña La Hoya volvió a abrir sus puertas, esta vez apuntando al turismo de verano como una opción más para el visitante. De esta forma, durante la primera quincena de enero Esquel registró una ocupación hotelera superior al 80 por ciento, convirtiéndose en una excelente alternativa en Chubut.
A una distancia de 596 kilómetros se encuentra Esquel, un poblado que junto a Península Valdés son los principales receptores del turismo en Chubut. Allí durante el invierno miles de visitantes llegan para disfrutar de la nieve en el Centro de Actividades de Montaña La Hoya. En verano el afluente también se repite, esta vez para visitar el Parque Nacional Los Alerces o descansar en sus alrededores.
En estos últimos dos años el poblado sumó una nueva propuesta durante la temporada estival. Se trata de la actividades de verano de La Hoya, que el último 4 de enero inauguró su temporada con muy buenos resultados para el turismo. 
Los números son contundentes. Según dieron a conocer desde la Secretaria de Turismo y Areas Protegidas, en la primera semana de apertura más de 1.000 personas visitaron el Centro de Actividades de Montaña, haciendo uso de sus diferentes propuestas, con un promedio de 200 visitas por día.
Del total unas 110 personas disfrutaron del Paseo de la Telesilla, en tanto que el resto optó por los paseos de trekking en los senderos que ascienden desde la base del cerro hasta los atractivos paisajísticos y servicios ofrecidos.
De esta forma, La Hoya, en Esquel tiene todo para disfrutar de una jornada completa en plena naturaleza, recorriendo lugares que en  invierno están completamente blancos. “Los visitantes, sean vecinos de Esquel y la zona o turistas llegados de otras ciudades, realizan varios circuitos, como el ascenso al cerro por la primera pista hasta la Confitería La Piedra, o los paseos ‘Don Celso’ y ‘Corrales”, detalló Gustavo Rossi, director del CAM La Hoya.
“Encontramos que los manchones de nieve han sido un gran atractivo para mucha gente que no viene al cerro en invierno. Turistas que no conocen la nieve y llegan hasta el fondo de La Hoya, donde están los manchones de nieve eternas y pueden tocarla, en una experiencia que para muchos es única o por primera vez en su vida”, agregó haciendo referencia a un sitio ubicado a unos 600 metros de la confitería La Piedra.
La propuesta cuenta con el acompañamiento de las agencias de Turismo de Esquel que están promocionando y vendiendo estas actividades y excursiones, entre ellas la visita a una laguna de deshielo que se forma entre diciembre y enero, captura por su belleza.
Aprovechando los buenos resultados también se están pensando otras alternativas como la posibilidad de realizar excursiones a un sector donde existe un glaciar enterrado (permafrost), vestigio de la Era Glaciaria que dio forma a La Hoya y los valles vecinos. Sin embargo, esto aún no está definido.
Por el momento los turistas pueden realizar cabalgatas, que recorren el Circuito de los Guanacos y el Circuito del Mirador de los Corrales. Además se prepara una excursión que permita la práctica de tiro al blanco con arco y flecha, y una competencia de descenso en bicicletas, conocida como “Downhill”, que ya tiene gran adhesión por parte de los adolescentes de Esquel y la región.
También se puede visitar el Slalom Club que mantiene las puertas de su refugio abiertas al visitante, con servicio de cafetería, comidas rápidas y sanitarios, además de juegos recreativos como ping pong y dardos.
Por su parte, el refugio del Club Andino está abierto para sus socios y tiene habilitados el servicio de sanitarios y mesa de ping pong. Mientras que la Confitería La Piedra, ofrece sus servicios de confitería y gastronomía rápida, sanitarios, y además la posibilidad de fotografías de su visita al cerro, con el logo del CAM La Hoya y un almanaque.

EN ESQUEL LA AVENTURA ESTA ASEGURADA
Durante el verano en Esquel se pueden realizar diferentes actividades, todas vinculadas a la aventura. Por ejemplo, la excursión a los túneles de hielo es ideal para los turistas que buscan caminos de aventuras combinados con postales inolvidables
Para realizar esta travesía se debe ir a la zona del cerro La  Torta, rumbo al Parque Nacional Los Alerces. El trayecto de una hora se realiza en camionetas 4x4, hasta salir de la ruta y adentrarse en una huella, donde el recorrido se extiende por 40 minutos más.
Al llegar a la entrada de un bosque, comienza la etapa de la caminata: el sendero bordea el maravilloso arroyo Irigoyen, y va ascendiendo, hasta llegar a los 1.600 metros sobre el nivel del mar. El bosque, que comienza plagado de coihues, radales y maitenes, va cambiando los colores a medida que aumenta la altura, dejando paso a los ñires y lengas.
Desde el cerro se puede apreciar el Parque Nacional, con el Lago Futalaufquen en todo su esplendor, la Laguna Larga y la Cordillera, detrás. El paseo se corona con la llegada a la imponente cascada del arroyo Irigoyen y los fascinantes túneles de hielo que se ubican por debajo, unas asombrosas formaciones que pueden llegar a tener hasta 7 u 8 metros de altura, según la nieve que se haya acumulado allí durante el invierno.
La expedición tiene una duración de seis horas y el sendero una dificultad media. El safari combina trekking, adrenalina sobre ruedas y una vista inolvidable. Su costo es de $450 por persona, y la camioneta lleva un máximo de 8 personas.
De esta forma, el verde del bosque al celeste de los arroyos, el suelo y la vegetación patagónicas, y la invitación permanente a la aventura, hacen que la Comarca de Los Alerces sea un destino ideal para quienes no quieren dejar de sorprenderse ni un solo día de sus vacaciones.

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