Golpeados, cortados y hospitalizados

En la violenta trifulca, el oficial subayudante Miguel Catrinao sufrió una herida punzo cortante en el brazo izquierdo y además resultó con la tela de su chaleco antibalas tajeada.
Esta era la segunda situación límite que afrontaba ese oficial en menos de 48 horas ya que el domingo le asestaron una pedrada en rostro durante un procedimiento contra gente violenta en el barrio 17 de Octubre.
Y ayer por la madrugada, cuando terminó la pelea con los presos, a Catrinao lo llevaron al Hospital Zonal donde se decidió internarlo en la sala de cuidados intensivos ya que la acumulación de tensiones le produjo un fuerte shock nervioso.
El sargento Alejandro Ojeda, hombre de la Brigada de Investigaciones que reside en las inmediaciones, llegó corriendo con lo puesto para brindar su apoyo cuando escuchó el pedido de auxilio a través del equipo de comunicaciones internas. El tampoco la sacó barata ya que acusó hematomas en la región media craneana y otros golpes.
Otro de los policías lesionados fue el agente Raúl Bordón, quien había intervenido en un primer momento y presentaba un severo traumatismo en su mano derecha.
Por el lado de los internos, además de los numerosos contusos, en principio cabe recordar que fue herido Carlos Leviñanco por sus propios compañeros de celda.
Luego, a causa del incendio y la reyerta con los policías, Alejandro Igor sufrió heridas cortantes en el cuero cabelludo y Emanuel Brussa una posible fractura en las costillas, además de insuficiencia respiratoria al inhalar humo. Ambos permanecían internados en una sala de seguridad que dispone el Hospital Zonal.

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