Lo atrapan robando en el sótano de una heladería

Un robo en la heladería Del Viento, ubicada sobre San Martín al 300, fue abortado gracias a un atento empleado que descubrió al ladrón en el sótano. Los gritos de los clientes mientras se trataba de reducir al delincuente alertaron a dos policías que, estando de franco, pasaban por el lugar y tomaron intervención.
Pablo Enrique Soto, de 18 años, fue detenido ayer a las 19 tras protagonizar un frustrado robo en la céntrica heladería de San Martín al 300. Se trata de un adolescente con abundantes antecedentes policiales por delitos contra la propiedad y ampliamente conocido por la policía de la Seccional Primera.
El atrevido aprovechó que el salón estaba repleto de gente para cometer su fechoría y logró introducirse en un sitio que sólo está habilitado para empleados y personal relacionado con la empresa.
En un momento dado uno de los chicos que trabaja en lugar observó un movimiento extraño cuando estaba en el sótano. Era Soto que se encontraba revisando las pertenencias que los trabajadores dejan en el sector al que solo ellos tienen acceso.
Al ver al intruso el robusto joven se lanzó sobre él pero este logró zafarse e intentó fugarse. Así trepó las escaleras y al llegar al salón se topó con las mesas ocupadas por niños y padres que compartían helados durante un alto al paseo céntrico. La diversión se terminó para todos los que estaban allí porque de la alegría muchos pasaron al pánico.
“Ese hijo de puta se nos cayó arriba de la mesa. Nos hizo pasar un momento de mierda. Los nenes están aterrorizados”, decía una mamá que no se privó de gritarle su odio al ladrón.
El alboroto llamó la atención de dos policías que paseaban por San Martín disfrutando ellos también de su franco y no dudaron en tomar intervención. Fueron ellos quienes terminaron de reducir al ladrón y se lo entregaron a sus pares de la Seccional Primera que llegaron en un patrullero para trasladar al detenido.

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