Un matrimonio y sus tres hijos contrajeron coronavirus hace unas semanas atrás y en este contexto, al no tener síntomas de la enfermedad, realizaron la cuarentena en sus domicilios.
Así, con el fin de deshacerse de los residuos domiciliarios de “forma segura”, se comenzó a identificar las bolsas con moños o lazos rojos a fin de ser manipuladas con mayor seguridad por parte del personal municipal.
En este caso, esta familia del barrio Fátima de Río Gallegos atravesó el virus y se recuperó, pero desde que comenzaron a sacar los residuos con la indicación roja nunca más los recolectores recogieron la basura.
La familia denunció la situación, afirmando que son los únicos vecinos de la zona a quienes no se les presta el servicio. “El problema no es que no pasaban los recolectores, venían y se llevaban la basura de los vecinos de enfrente, los del costado y la mía no. Entonces en un momento justo mi marido los ve, les golpea la ventana y no le dieron bolilla”, contó la vecina afectada por la situación a La Opinión Austral.
Luego agregó que “tuvimos el alta, nos recuperamos y un día levantamos todo y lo volvimos a dejar en el canasto, ya sin el moño rojo, porque pensamos que, si ese era el problema, lo sacábamos y listo”.
La mujer lamentó la situación y se cuestionó “¿qué pasa? Tendría que haber hecho las cosas mal, no tendríamos que haber identificado la bolsa. No podemos tener esta mentalidad. No podemos hacernos los solidarios por un lado y por el otro, discriminar”, sentenció.