Los pingüinos empetrolados también son recuperados en Caleta Olivia

Las instalaciones del Centro Ambiental de Apoyo a la Ciencia y la Ecología (CADACE), ubicadas a unos tres kilómetros al sur de puerto Caleta Paula, ya recibieron una veintena de pingüinos empetrolados que fueron hallados en el trayecto de playas de casi 80 kilómetros que va desde el límite interprovincial hasta Bahía Lángara.

Caleta Olivia (Agencia)
A pesar de que las aves magallánicas halladas en esta zona no presentan una aguda impregnación de crudo en su plumaje, igualmente ello les imposibilitó seguir su derrotero migratorio hacia el sur y, en cierta forma, se convirtieron en una onda expansiva de la grave contingencia ecológica detectada hace poco menos de dos semanas en las costas del sur chubutense, como consecuencia del derrame de petróleo estimado en unos 30 metros cúbicos.
Juan Heupel, presidente de la fundación ambientalista que surgió y cobró notoriedad nacional a principios de los años 90 (casualmente como consecuencia de otras aves empetroladas en yacimientos continentales), no descarta que en el curso de los próximos días el número de pingüinos que haya que recuperar se vea incrementado. Incluso no descartó que otros hayan podido llegar hasta Puerto Deseado.

APOYO DE PROVINCIA
A pesar de que oficialmente el gobierno santacruceño no dio a conocer ninguna información oficial sobre esta situación, Diario Patagónico pudo constatar que desde mediados de la semana que concluye se encuentran trabajando en el CADACE la nueva directora de Fauna Silvestre (organismo que depende del Consejo Agrario), Beatriz Ortega, junto a los guardafaunas Jorge Serra y César Aminahuel, quienes reciben la colaboración de la delegada local del organismo, Miryam Leguizamón.
El grupo, junto con responsables de la Fundación que dirige Heupel y que también cuenta con la colaboración de la veterinaria local Carina Dumani, dispuso el armado de compartimentos de madera para alojar a los pingüinos y someterlos al tratamiento que en el lapso de poco más de un mes les permitirá volver al mar.
La recuperación de estas aves tiene varias etapas y en principio se procura su hidratación, introduciéndoles con una sonda solución fisiológica y vitaminas que les permiten elevar la temperatura corporal que fueron perdiendo cuando la capa de petróleo les anuló la impermeabilización.
Al mismo tiempo, se los alimenta con pescado y luego vendrá el lavaje de plumas con detergente, por lo cual recordaron a la gente que halle a estos ejemplares en las playas, que no hay que limpiarlos con naftas o solventes y que en todo caso lo que deben hacer es entregarlos en dependencias de Prefectura, Policía o Defensa Civil, desde donde se comunicarán con el CADACE.
Como corolario de esta la nueva emergencia ecológica que tuvo epicentro al norte de Comodoro Rivadavia y que se irradió a cientos de kilómetros -en ambos sentidos-, otros voceros ambientalistas plantearon una reflexión en torno al rol de las compañías petroleras.
En ese sentido, señalaron que resulta increíble que hoy, con las ganancias que obtienen debido al precio internacional del barril de crudo que ya alcanzó la barrera de los 100 dólares -para el caso del WTI-, y cuando se tiene la mejor tecnología para producirlo, transportarlo y comercializarlo, las mismas no hacen ninguna inversión para crear centros de asistencia a la fauna afectada por los derrames.
A su vez, las instituciones ecologistas a veces tienen poco menos que pedir limosnas para comprar insumos o pescado, como virtualmente ocurre ahora en el CADACE, aunque en rigor de verdad, hace pocos días se hizo presente un ejecutivo de una operadora de yacimiento trayendo algunas cajas con solución fisiológica, pero se cree que las pagó de su propio bolsillo.

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