La Jefatura de la Policía del Chubut resolvió prohibir al personal “el uso de elementos complementarios” en el uniforme. La adopción, impresa en la Circular 10 emitida el 10 de febrero y avalada por el ministro de Seguridad, Leonardo Das Neves, impide por ejemplo el uso de cámaras.
La definición está emparentada con el memorándum remitido a las distintas dependencias policiales -conocido en diciembre del año pasado- que establece cuál deberá ser el uso de la fuerza y armas de fuego por parte del personal policial de la provincia. Si algo que quedó claro, es que las mismas difieren notablemente de las directivas de la anterior conducción que ejercían el polémico Federico Massoni y el cuestionado Miguel Gómez.
La mencionada circular está sellada por el director de Seguridad de la Policía, Cristian Sartor, y fue dirigida a los jefes de Unidad Regional de Comodoro Rivadavia, Esquel, Trelew y Puerto Madryn y responsables de Operaciones policiales.
Es oportuno señalar que la determinación se conoció luego de la secuencia captada por una agente de policía -ella misma reconoció el hecho en su cuenta de Facebook-, donde se observa a una funcionaria de la Agencia Provincial de Seguridad Vial alejando a un conocido, en supuesto estado de ebriedad, de un control de alcoholemia, evitando que se lo sometiera al test obligatorio.
Las imágenes generaron el repudio generalizado de los vecinos por ciertas excepciones que habría con amistades de funcionarios que trabajan en la agencia preventora.
OTRAS PROHIBICIONES
La nota esgrime que “habiéndose detectado que personal policial convencional utiliza elementos y accesorios en el uniforme que no se encuentran normalizados (.), a partir del día de la fecha -10 de febrero-, deberán notificar y hacer cumplir a la totalidad de los efectivos policiales bajo sus órdenes, el estricto acatamiento en lo que respecta al uso del uniforme utilizado en forma regular, jerarquías, etcétera, quedando terminantemente prohibido la utilización de distintivos o insignias no autorizadas, como otros complementos (morrales, llaveros, elementos de sujeción, etcétera) suspendidos en el chaleco balístico y de pistoleras tipo ‘muslera’”. Acá entrarían los símbolos guerreros de personajes de ficción que en su momento alentó la dupla Massoni-Gómez.
Por otra parte, se ordena “la debida postura que deberán tener en todo momento, estando totalmente vedado el cruce de brazos en el interior del chaleco balístico”.
“El incumplimiento al presente dará lugar a la sanción administrativa correspondiente”, cierra la nota de la Jefatura de Policía.
El 18 de diciembre, el ministro Das Neves firmó un memorándum imponiendo una serie de “lineamientos y principios generales” sobre la intervención policial. Aquel documento esgrimió que “el ejercicio de la fuerza es siempre el último medio que debe utilizarse y sólo cuando otros mecanismos de diálogo hayan fracasado o, según las circunstancias del caso, cuando estos medios sean de imposible utilización o no sean los adecuados para lograr el objetivo”. Se trata de un aspecto que siempre fue polémico cuando la jefatura dependía de Massoni y Gómez, responsables de múltiples actos de represión, como los ocurridos a partir de la irrupción de la pandemia, hace dos años.