Son 416.710 los electores que hoy definirán en todo Chubut el nombre del próximo gobernador. Figuran en el padrón casi 2.000 más que en las PASO del 9 de agosto, cuando hubo más del 10 por ciento de votos en blanco en cuatro de las cinco ciudades más grandes de la provincia. En la otra, Comodoro Rivadavia, el porcentaje de gente que no fue seducida por ninguna propuesta trepó al 23%.
Todo lo anterior representa un número importante para esta elección provincial tan polarizada, en la que se estima que quien triunfe lo hará por apenas un puñado de votos, que pueden ser menos de 2.000. Si la brújula es lo que ocurrió en las Primarias, hubo 6.000 sufragios de diferencia entre uno y otro, aunque si al segundo más votado se le suman los del otro precandidato que se presentó por su fuerza, la victoria sería para éste.
Pero como nada es exacto en política, y menos en este caso, habrá que esperar hasta la medianoche para saber si la mayoría optó por el candidato del Frente para la Victoria (FpV), o por el de Chubut Somos Todos (ChuSoTo). Martín Buzzi lleva en su boleta como candidato a Presidente a Daniel Scioli, a quien hoy todos le auguran la victoria, restando saber solo si superará el 40% para que no haya balotaje el 22 de noviembre.
Mario Das Neves, en tanto, no lleva candidato a Presidente luego de haber renegado de Sergio Massa cuando a éste no lo acompañaban las encuestas y tras el rechazo de Scioli a llevar a ChuSoTo como colectora. Por eso hoy el ex gobernador invita a los chubutenses a votar por cualquier candidato presidencial (hasta por el socialista Nicolás del Caño), siempre y cuando también escojan su verde boleta.
Hay que recordar que en Chubut no existe la segunda vuelta y que un solo voto de diferencia basta para gobernar hasta 2019.
NADA ES SEGURO
Hasta comienzos de este año, Das Neves llevaba apreciable ventaja según las encuestas, pero a partir de algunas confusiones políticas arriba mencionadas (a la que hay que sumar aquella vez que Florencio Randazzo lo hizo salir a la vereda de su casa de Trelew para decirle que era "su" candidato) y a su enfermedad que lo obligó a una delicada intervención quirúrgica, comenzó un lento declive que coincidió con el ascenso de Buzzi que hacen que hoy ambos lleguen al día D en un virtual empate técnico.
La elección, entonces, será tan reñida como la última que se hizo en Chubut para elegir gobernador. Aquel 20 de marzo de 2011 no hubo definición e hicieron falta comicios complementarios para establecer recién que Buzzi se había impuesto por 400 votos a Carlos Eliceche.
Sin embargo hay una pequeña gran diferencia: esta vez Buzzi sacará muchos más votos que entonces en su ciudad, que ha demostrado ser la que define las elecciones. Es que en su boleta también lleva a Carlos Linares como intendente, vencedor en las PASO y continuador de la gestión de Néstor Di Pierro, que ha sido plebiscitada en forma positiva hace dos meses. Hace cuatro años, el actual intendente acompañaba a Eliceche.
Das Neves, en tanto, sabe que es muy poco lo que desde abajo le puede sumar su candidato a intendente, Ricardo Gaitán, quien sin embargo hoy podría asegurarse una banca en el Concejo por otros cuatro años.
En este contexto, han sido notables los números que obtuvo Buzzi en esta ciudad en las PASO, doblando en votos a Das Neves, quien tampoco pudo superar a los "en blanco", que fueron 24 mil (él saco 17 mil). Ahora, el mandatario que busca la reelección apuesta a ampliar la brecha y ratificar su hegemonía en toda la zona sur (Rada Tilly, Sarmiento, Río Mayo, Río Senguer, Lago Puelo), donde se ha valorado positivamente su gestión. Además, sus estrategas de campaña aseguran que esta vez mejoraría su performance en Puerto Madryn, donde en agosto su candidato a intendente fue el más votado.
Mientras, Das Neves apuesta a mantener la holgada diferencia que sacó en Esquel y que los votos de Máximo Pérez Catán en las Primarias de Trelew no se le fuguen hacia candidatos que no sean Adrián Maderna. Rawson también volvería a inclinarse a su favor.
La batalla entre el norte y el sur tendrá hoy un nuevo capítulo. Así como un ex y actual gobernador que tienen un mismo origen definen quién se queda con la supremacía política provincial. Hace 12 años se produjo algo parecido cuando el radical Carlos Maestro pretendió volver al gobierno y José Lizurume se le opuso, venciéndolo en la interna. En este caso, hubo uno que optó por ir directo a la elección general con nueva estructura. En pocas horas se sabrá si para él será la gloria o el ocaso.
Finalmente, compiten otros dos candidatos por la Gobernación. El radical Carlos Lorenzo representa a Cambiemos, la alianza que hizo su partido con el PRO y que lleva como aspirante a la Presidencia al liberal Mauricio Macri. En tanto, Oscar Petersen se postula por el Frente Progresistas que postula como presidenciable a la única mujer que compite para tal categoría en esta oportunidad: Margarita Stolbizer.
Más allá de sus declaraciones, ambos llegan con escasas chances de terciar en la conversación y de máxima el primero podría consagrar dos o tres diputados provinciales.