Taser X26 es un arma eléctrica que, si se activa, produce una descarga de 400 voltios durante cinco segundos. Desde hace más de cinco años, el Gobierno porteño quiere que la Policía Metropolitana utilice estas armas paralizantes. Pero dos fallos judiciales desautorizaron su uso. Aunque ahora, el Tribunal Superior de Justicia, lo habilitó.
Para el gobierno porteño las Taser X26 no son armas letales. Sin embargo, el Comité de las Naciones Unidas contra la Tortura considera que este tipo de armas constituyen una forma de “tortura, trato cruel, inhumano y degradante” al provocar un dolor extremo que en algunos casos puede causar la muerte.
En teoría no es un arma mortal “pero han muerto personas por causas secundarias” aseguró Carlos Pisoni, miembro de la agrupación HIJOS y subsecretario de Promoción de los Derechos Humanos de la Nación.
“Personas con marcapasos, problemas cardíacos, neurológicos o con medicaciones especiales” murieron al recibir la descarga eléctrica de estas armas, contó Pisoni. El mismo efecto mortal tienen estas armas en personas que se encuentran bajo los “efectos de drogas estimulantes”, detalla el fallo de primera instancia del juzgado N° 9 que prohibió el uso de Taser en la Ciudad, en julio de 2010.
Según Amnistía Internacional mil personas murieron por el uso de estas armas. “Se han dado casos de personas que al parecer gozaban de buena salud y no habían tomado drogas, y sin embargo han muerto tras sufrir las descargas” de Taser, informa Amnistía.
“Está comprobado por especialistas que no causa ningún daño a las personas”.
La misma empresa Taser International reconoció en 2005 que su arma puede ser letal.
El ministro de Justicia y Seguridad de la Ciudad, Guillermo Montenegro, declaró en La Nación que “sólo se compraron cinco armas de esas características a modo de prueba” y que “está comprobado por especialistas que no causa ningún daño a las personas”.
Las Taser son un arma persuasiva y se supone que sólo serán utilizadas por fuerzas especiales dentro de la Policía Metropolitana, como los que llevan adelante desalojos en la Ciudad.
Si bien el Tribunal Superior de Justicia habilitó a la Ciudad para que las Taser se utilicen, ordenó que se elabore un protocolo que tenga en cuenta las observaciones del Comité contra la Tortura de la ONU. Y que se restrinja su utilización a aquellos casos en que resulta legítimo el uso de las armas de fuego. Así, el Tribunal quiere evitar que el uso del arma quede librado a los criterios del portador.
Para Pisoni (de la agrupación HIJOS, subsecretario de Promoción de los DDHH y uno de los primeros en recurrir a la Justicia para evitar el uso de estas armas) habilitar las Taser es “legalizar la tortura”. Y eso representa una grave violación a la Constitución.
Nuestro país asumió compromisos internacionales a través de la firma de dos tratados: la Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes y, la Convención Interamericana para Prevenir y Sancionar la Tortura. En ambos instrumentos se define la tortura y se establece el compromiso de los Estados Parte de prevenir, castigar y cuidar que nadie sea sometido a ella.