En las primeras horas de esta tarde partió desde el puerto Caleta Paula un colectivo de larga distancia de la empresa Bestbus con una veintena de marineros del buque “Antonio Álvarez - Entrena 1” de la empresa pesquera Conarpesa, al haber finalizado un periodo de zafra de langostino de algo más de dos semanas.
Los mismos se dirigían hacia Puerto Madryn y Sierra Grande, donde tendrían fijado un domicilio provisorio, pero fuentes confiables hicieron saber a El Patagónico que gran parte de ellos continuarán en otro colectivo hacia localidades de provincias del norte del país de las cuales son oriundos.
Debido a la Emergencia Sanitaria Nacional por la pandemia del Coronavirus COVID 19, los marineros tuvieron que colocarse mamelucos de bioseguridad de color blanco, pero además trascendió que no se espera la llegada de una tripulación de recambio debido a la crisis que afronta la industria pesquera por el cierre de los mercados internacionales a consecuencia de la pandemia.
Por otra parte, las fuentes consultadas por este medio, señalan que la comercialización del kilo de langostino descendió de 8 a 6 dólares estadounidenses y no se descarta que en poco tiempo más se aplique una pesificación para ese recurso ictícola, lo cual agravará aún más la crisis del sector.
Finalmente trascendió que este fin de semana amarrarán en el mismo puerto otros dos buques de altura de la misma empresa e igualmente se procederá a trasladar a sus tripulantes hacia sus ciudades de origen, sin recambio, por lo cual se estima que la actividad pesquera entrará en un parate casi total, por lo menos hasta el mes de julio