El Gobierno de Javier Milei avanzará en la reversión de la reforma de Ganancias que se sancionó en septiembre pasado, incluso con el voto positivo del actual Presidente. Así lo confirmó este miércoles el vocero Manuel Adorni.
Durante los últimos meses de este año, el gobierno nacional, con el impulso de Sergio Massa, modificó el impuesto a las Ganancias y eximió del pago a más de 800.000 trabajadores y jubilados.
A través del decreto 473/2023, el por entonces ministro de Economía ordenó elevar el piso del mínimo no imponible a 1.7 millones de pesos mensuales, equivalente a 15 salarios mínimo vitales y móviles (SMVM). La medida comenzó a regir en octubre y concluirá a fin de mes.
Semanas después se trató y aprobó en el Congreso la modificación de la ley que permitió eliminar la cuarta categoría del gravamen y, en paralelo, se creó un nuevo impuesto cedular en reemplazo del anterior, que fija el pago del mínimo imponible también en 15 SMVM. Debido a la reforma, apenas 90.000 personas deberían pagar el impuesto.
El proyecto de ley sancionado en septiembre contó con el apoyo de las principales centrales obreras y, al mismo tiempo, recibió el voto positivo del actual presidente Javier Milei, por entonces diputado nacional.
La reforma debería comenzar a regir el 1 de enero, según estipula la ley aprobada. Al valor actual, el piso para pagar el impuesto se ubicaría en $2.340.000. Sin embargo, desde el gobierno de La Libertad Avanza adelantaron que buscarán revertir los cambios.
LOS QUE VOLVERAN A PAGAR
Actualmente, según estipula el DNU, no pagan Ganancias los empleados con salarios brutos superiores a los $1.980.000. Se trata del equivalente al SMVM de octubre multiplicado por 15. A partir de enero, al comenzar a regir la ley, quedarían exentos los trabajadores y jubilados y solo lo abonarían quienes perciban salarios y haberes por $2.340.000.
Sin embargo, el planteo inicial del gobierno actual implicaría volver atrás con los cambios –en lugar de sancionar una nueva ley-, por lo que se mantendrían los cálculos que regían hasta septiembre, previa publicación del DNU.
De confirmarse, las variables que calculan el mínimo no imponible volverían a estar afectadas por el índice Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables (Ripte), que era el que se utilizaba previamente al decreto y la nueva ley, y que define el reajuste mensual del tributo.
Así, si se actualiza el valor vigente a principios del 2023 en base a la evolución del RIPTE, volverían a pagar el impuesto aquellos trabajadores y jubilados que perciban ingresos mensuales de aproximadamente $974.467.
Teniendo en cuenta que hasta septiembre el umbral de pago de Ganancias se ubicaba en torno a los $800.000 y que luego de la publicación del DNU dejaron de pagar cerca de 800.000 personas, la reversión de la reforma implicaría que nuevamente volverían a pagar el impuesto aquellos que se vieron beneficiados hasta hoy.