La compañía surcoreana explicó en un comunicado que, en cualquier caso, las baterías que se monten serán completamente nuevas, sometidas a las nuevas pruebas y estándares aprobados por la compañía en enero.
La firma asegura que aún no ha decidido en qué países y cuándo pondrá a la venta estos ejemplares, y que dependerá "de las consultas con las autoridades reguladoras y las operadoras, así como de la demanda local" En otras campañas de venta de unidades refurbished se han elegido mercados de países emergentes ya que la exigencia regulatoria de los países desarrollados no hace rentable este reciclaje. En el caso del Note 7, tendrían además que revocar las normas que impiden transportar el aparato a bordo de aviones, incluso en el equipaje en bodega.
En total, Samsung tendría previsto vender o alquilar unos tres millones de unidades del Galaxy Note 7, según cálculos de la agencia local Yonhap. Además de la reutilización de los dispositivos otra de las estrategias diseñadas por la compañía es reciclar sus componentes.
De esta forma, Samsung evaluará los dispositivos que puedan ser susceptibles de ser reutilizados una vez reparados, tanto para la venta como para el alquiler, "en la medida que sea posible", dependiendo del estado del terminal y del mercado, recuperó El País.
En otro caso, la firma surcoreana explica que, desarmará los móviles para recuperar sus cámaras y otras partes valiosas que puedan ser incluidas en otros terminales o en modelos de prueba. Además, se extraerán las partes metálicas con la ayuda de compañías especializadas y con métodos respetuosos con el medio ambiente. Primero se extraerán los metales valiosos como el cobre, el níquel, el oro y la plata de los dispositivos.